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El 40% de las madres deja su trabajo para cuidar, frente al 26% de los padres
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El 40% de las madres deja su trabajo para cuidar, frente al 26% de los padres

Por Redacción
miércoles 24 de junio de 2026, 12:12h

El informe "Estado de las Paternidades en España 2026" revela que el 40% de las madres deben dejar de trabajar para cuidar, en comparación con el 26% de los padres. Esta sobrecarga genera estrés y malestar psicológico, afectando la salud mental y la calidad de vida. El estudio destaca que tanto madres como padres enfrentan dificultades para conciliar trabajo y cuidados, con un 67% de ellos sin tiempo suficiente para el autocuidado. La insatisfacción laboral es mayor entre las madres (77%) que entre los padres (65%). Además, se evidencian desigualdades en la distribución de tareas del hogar, donde las mujeres asumen más responsabilidades. Las políticas públicas como la ampliación del permiso por nacimiento podrían ayudar a redefinir estos roles y fomentar una corresponsabilidad más equitativa.

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, junto a la secretaria de Estado de Igualdad y para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, María Guijarro, han dado a conocer el informe titulado Estado de las Paternidades en España 2026. Este estudio ha sido elaborado por Convive Fundación Cepaim en el contexto del Estado de la Paternidad en el Mundo (SOWF 2026), con la coordinación de Equimundo y el apoyo del Ministerio de Igualdad.

El documento subraya la relevancia de los cuidados en las sociedades actuales y examina cómo hombres y mujeres experimentan esta responsabilidad mientras intentan equilibrar su vida personal, laboral y familiar.

Desigualdades en el cuidado

Según los hallazgos del informe, tanto madres como padres comparten diversas responsabilidades en el cuidado de niños, ancianos y hogares. Sin embargo, persisten barreras estructurales, culturales y laborales que obstaculizan un reparto equitativo. Un 67% de las madres y un 62% de los padres reportan no contar con tiempo suficiente para descansar o dedicarse al autocuidado. Además, un 67% de las madres y un 61% de los padres carecen del tiempo necesario para formarse o ampliar sus capacidades. Esta “pobreza de tiempo” impacta directamente en su bienestar emocional, salud mental y calidad de las relaciones familiares.

Costes asociados al cuidado

Cuidar implica asumir elevados costes económicos, laborales y personales, además de constantes renuncias. El informe revela que un 62% de los encuestados enfrenta inseguridad financiera que les impide cubrir gastos básicos o afrontar emergencias. Las madres continúan soportando un impacto desproporcionado en términos de precariedad laboral y brecha salarial: un 40% ha dejado su empleo frente a un 26% de los padres. Asimismo, el 77%% de las madres se siente insatisfecha con su trabajo en comparación con el 65%% de los padres.

Dificultades para conciliar

Casi la mitad (42%) de los encuestados señala que conciliar cuidados con empleo es complicado debido a la falta de permisos adecuados y escasas facilidades proporcionadas por las empresas. Más del 54%% considera que su principal preocupación radica en asegurar una estabilidad económica para cuidar a sus familias y garantizar el futuro económico de sus hijos e hijas.

A esta inquietud se suman preocupaciones sobre la salud y bienestar infantil, desafíos educativos, la influencia del entorno digital y condiciones estructurales que dificultan la conciliación, generando sobrecarga en ambos progenitores.

Efectos psicológicos

Dicha sobrecarga se traduce en estrés, fatiga mental y sentimientos de insuficiencia o culpa. Estos síntomas son más frecuentes entre las madres; un 26%% reporta haber experimentado síntomas físicos relacionados con la ansiedad en las últimas dos semanas. Por otro lado, los padres tienden a manifestar conductas riesgosas o malestar psicológico que no siempre es visible.

Paternidades en transformación

El análisis también revela que las paternidades están atravesando una transformación hacia modelos más implicados y afectivos. No obstante, persisten desigualdades significativas. Un 89%% afirma disfrutar del cuidado hacia sus hijos como una experiencia gratificante; sin embargo, reconocen que la corresponsabilidad sigue siendo incompleta.

Cambios necesarios

A pesar de que más del 70%% cree que existe un reparto justo entre tareas domésticas, esta percepción es mayor entre los padres que entre las madres. Esto evidencia una brecha significativa en cuanto al tiempo dedicado a cuidados menos gratificantes como la limpieza del hogar; un 10%% más de madres dedica más de una hora diaria a estas labores comparado con los padres. En contraste, los hombres suelen dedicar más tiempo a su autocuidado.

Cerrar esta brecha podría reducir la sobrecarga emocional y mejorar tanto el tiempo disponible como las relaciones entre parejas. Así lo sostiene el 83%% de los encuestados; sin embargo, para el 47%% esto representa una fuente constante de conflicto.

Dilemas culturales persistentes

A pesar del avance hacia nuevas dinámicas familiares, se observa un retroceso en ciertos discursos tradicionales sobre género entre jóvenes adultos. Más del 40%% opina que es preferible que hombres trabajen remuneradamente mientras mujeres asumen el cuidado del hogar. Además, un alarmante 82%% de hombres jóvenes considera que tareas como cambiar pañales son responsabilidad exclusiva de las madres.

Pese a estos desafíos culturales, el informe destaca el potencial transformador de políticas públicas como la equiparación del permiso por nacimiento o adopción ampliado a 19 semanas. Estas iniciativas no solo facilitan el tiempo para cuidar sino que también pueden contribuir a redefinir roles tradicionales dentro del hogar.

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