El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha anunciado una importante medida durante el acto ‘Plan de aceleración para detener la obesidad’, que fue organizado por el Ministerio de Sanidad junto con la Organización Mundial de la Salud. En este evento, Bustinduy reveló que se implementará un Real Decreto destinado a garantizar una alimentación saludable en hospitales y residencias de mayores, el cual incluirá la eliminación de ultraprocesados de los menús dirigidos a niños y adolescentes ingresados.
Este decreto, en el que también colabora el Ministerio de Sanidad, no solo se enfocará en los hospitales, sino que también limitará la presencia de alimentos ultraprocesados en las cafeterías y comedores abiertos al público dentro de estos centros. Esta normativa se alinea con el Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, aprobado por el Gobierno en abril de 2025, que garantizó que las comidas servidas en colegios e institutos cumplieran con las recomendaciones sanitarias establecidas por organizaciones científicas como la OMS y la AESAN.
Nuevos estándares nutricionales
Con el objetivo de mejorar la calidad nutricional y fomentar prácticas sostenibles, el nuevo Real Decreto establecerá criterios mínimos que guiarán la contratación y oferta de alimentos y bebidas en hospitales y residencias. Según lo explicado por Consumo, los ultraprocesados que serán restringidos son aquellos productos industrialmente formulados que contienen ingredientes transformados, aditivos y altos niveles de grasas saturadas, azúcares o sal. Ejemplos incluyen snacks, bollería industrial, bebidas azucaradas y galletas.
Bustinduy enfatizó que esta iniciativa responde a un clamor social respaldado por la comunidad científica. “El consumo creciente de alimentos ultraprocesados representa una amenaza sistemática para la salud pública”, afirmó. Además, destacó la necesidad urgente del sector público para liderar una transición hacia entornos alimentarios más saludables: “Es incomprensible que no haya control sobre estos productos cuando existe tanta evidencia sobre sus efectos.”
Un llamado global a la acción
El pasado 18 de noviembre de 2025, un análisis publicado en The Lancet alertó sobre los riesgos asociados al consumo habitual de alimentos ultraprocesados. Este estudio vinculó su ingesta con un aumento en el riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y mortalidad prematura. Asimismo, advirtió del desplazamiento acelerado hacia patrones dietéticos menos saludables en España, donde el consumo de ultraprocesados ha aumentado del 11% al 32% en solo dos décadas.
Organismos internacionales como la OMS y UNICEF han hecho un llamado urgente a los gobiernos para abordar esta problemática. Subrayan que la proliferación global de ultraprocesados constituye una amenaza sistémica para la salud infantil y promueven políticas ambiciosas junto con regulaciones más estrictas para asegurar entornos alimentarios saludables. En este sentido, identifican hospitales y escuelas como áreas prioritarias para implementar estas medidas.