Lo que está pasando en el servicio de Extranjería en Tenerife merece ser denunciado, el problema es poner la denuncia en el mismo sitio donde se ejerce el acoso a los extranjeros.
Inocente de mí que pensaba que vivía en un país poco racista, convencido al menos que los funcionarios públicos que atienden en ese servicio de extranjería eran sujetos, que independientemente de sus ideales, mostraban respeto a las personas que atienden.
Ayer mi pareja fue a sacar el NIE en extranjería de la calle La Marina, con su cita y toda su documentación en regla. Una policía, que ya había demostrado sus malos modos al recibirnos, le hizo pasar a las dependencias para tomarle las huellas, a mí no me dejaron pasar con él, cosa que entiendo por el tema COVID. Cuando mi marido estaba presentando los papeles, la policía que le atendía le preguntó si vivía en el piso uno, cosa que no hacía falta preguntar pues él llevaba su certificado de empadronamiento. Dimitre, que habla bastante español pero no con total fluidez, le contestó que sí, pero en un momento dudó, ya que en realidad nuestro piso es el segundo, pero cosas del catastro, en la dirección del ayuntamiento aparece como primer piso.
Este fue el detonante para llamarle mentiroso y amenazarle con echarle de la oficina. La muy educada policía, le tiró toda la documentación al suelo y le pidió de muy malas formas que se fuese, amenazándole con que si no se iba de allí, llamaría a una patrulla de la policía para que se le llevasen esposado a comisaría.
Él por supuesto se negó, alegando que tenía su documentación en regla, su cita, las tasas pagadas…y que solo quería tramitar su documento. En ese momento la señora policía empezó a gritar en toda la dependencia injurias como: “Que se vayan a su país, que viene aquí y ni siquiera saben hablar Español”. Esto a grito limpio, delante de todos sus compañeros y todas sus compañeras del servicio. Y siguió: “Si no sabe español que traiga un intérprete”, a mí no me habían dejado pasar. Lo peor es que nadie de los allí presentes hizo nada y todo el personal se posicionó a favor de esta policía, bien de forma directa o a través de su silencio.
No solo sufrió violencia verbal, sino también fue arrastrado en su silla por la policía. Un episodio de violencia vergonzoso. Cuando la situación llegó a esta intensidad, se le acercó otro policía, le recogió la documentación tirada en el suelo y le volvió a amenazar con que se fuese. Él se volvió a negar alegando que tenía todo en regla. En ese momento el policía le llevó a un despacho insistiéndole que era mejor que se fuese si no quería salir de allí esposado, y ante su negativa, el policía tuvo la decencia de revisar la documentación y ver que efectivamente todo estaba en regla.
Le tomó las huellas y le dio el documento que iba a buscar. Esta es la segunda vez que acudimos al servicio de extranjería, ya en la primera cita nos trataron a grito limpio, con la diferencia de que yo estaba presente y puse en su sitio al funcionario que nos atendía. Siento una enorme vergüenza, como ciudadano de este país, por el trato vejatorio que reciben diariamente los extranjeros. STOP RACISMO, STOP POLITICAS DE ODIO, STOP FASCISMO en las administraciones públicas. En el post anterior olvidé comentar que no solo sufrió violencia verbal, sino también fue arrastrado en su silla por la policía.
Un episodio de violencia vergonzoso.