En el escrito, remitido este domingo, Sánchez recuerda que se cumple un mes desde el inicio del conflicto tras el ataque a Irán por parte de Estados Unidos e Israel, al que califica de “guerra ilegal”, y reclama su final inmediato.
El líder del Ejecutivo subraya que España fijó desde el primer momento una postura clara basada en el rechazo al conflicto armado. “No a la guerra no es solo una posición política, es una forma de entender el mundo”, sostiene.
Además, hace una referencia implícita al Partido Popular y al expresidente José María Aznar al evocar la guerra de Irak, señalando las consecuencias de situarse “en el lado incorrecto de la historia” al alinearse con intereses externos y alejarse de la ciudadanía.
Frente a ello, Sánchez defiende que su Gobierno actúa con coherencia y firmeza en la defensa de la paz, al tiempo que critica a quienes, a su juicio, mantienen posiciones ambiguas ante el conflicto.
El presidente también advierte de que las consecuencias de la guerra ya se están notando en España, con impacto en la factura energética, los precios o las hipotecas. En este contexto, destaca el paquete anticrisis aprobado por el Ejecutivo, dotado con 5.000 millones de euros, como un escudo social para proteger a hogares y empresas.
Sánchez concluye su mensaje reafirmando el compromiso de su Gobierno con la paz y la protección de la ciudadanía en un momento marcado por la incertidumbre internacional.