Investigadores del grupo BIOCON de ECOAQUA han presentado los resultados finales del proyecto AMPLÍA en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). Esta iniciativa, que ha abarcado meses de trabajo, incluye muestreos, encuestas y talleres con la participación activa de la ciudadanía. El objetivo es proponer la ampliación de las tres reservas de la biosfera marinas en torno a las islas de Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote-La Graciosa hasta los límites de la zona económica exclusiva española.
El proyecto AMPLÍA, financiado por los fondos Next Generation de la Unión Europea, busca proteger las poblaciones de cetáceos y especies oceánicas en riesgo de extinción, como los tiburones. Además, se plantea una regulación más efectiva sobre las pesquerías realizadas por flotas semiindustriales ajenas al archipiélago. Este enfoque no solo tiene un impacto ambiental significativo, sino que también promueve una gestión sostenible de los recursos marinos.
Un paso simbólico hacia la conservación regional
José Juan Castro, director del proyecto y del departamento de Biología en la ULPGC, subrayó que esta ampliación representa un avance simbólico pero crucial. “Apuesta por una estrategia de conservación regional”, afirmó Castro. Este enfoque busca reconocer el valor estratégico del área marina canaria como esencial para la biodiversidad del Atlántico Norte dentro del marco del Pacto por los Océanos promovido por la Comisión Europea.
En días recientes, el equipo ha compartido estos hallazgos en Fuerteventura y Lanzarote. La investigación ha evaluado el estado actual de los ecosistemas marinos en estas islas orientales y sugiere reorganizar las zonas protegidas para garantizar una gestión más eficaz. A pesar de contar con más de 2,8 millones de hectáreas protegidas, los datos indican que esta protección no siempre se traduce en un estado ambiental óptimo.
Desafíos ambientales y propuestas concretas
Los investigadores han constatado que muchas especies pesqueras están sobreexplotadas y que varios ecosistemas costeros presentan signos claros de degradación. En Gran Canaria, más del 90% de las especies con interés pesquero están sobreexplotadas o tienen biomasa muy baja; en el sistema insular Fuerteventura-Lanzarote-La Graciosa, este porcentaje alcanza el 70%.
El proyecto AMPLÍA ha recopilado una amplia base de datos biológicos y socioeconómicos mediante la colaboración entre científicos y ciudadanos. Esta cooperación ha permitido crear mapas que identifican áreas críticas para la biodiversidad marina y zonas afectadas por presiones humanas como contaminación y sobrepesca. Estos mapas son fundamentales para futuras investigaciones y para implementar estrategias efectivas de gestión.
Propuestas para una gestión sostenible
Con toda esta información, el equipo ha desarrollado propuestas específicas para ampliar y reorganizar las reservas marinas en cada isla. Estas propuestas no solo amplían significativamente el espacio protegido para incluir zonas oceánicas importantes desde el punto de vista biológico, sino que también establecen áreas núcleo que requieren protección estricta debido a su relevancia ecológica.
Dichas áreas núcleo son esenciales para regular las actividades humanas que pueden impactar negativamente en estos ecosistemas vulnerables. Con estas iniciativas, el proyecto AMPLÍA se posiciona como un referente clave en la conservación marina dentro del archipiélago canario.