www.canariasdiario.com

La mano que aprieta

Por Julio Fajardo Sánchez
miércoles 06 de septiembre de 2023, 11:21h

Todo se basa en la credibilidad, y la gente cree cada vez menos. A pesar de que se fabriquen sondeos para interpretar la voluntad de las personas, esta es la que es, y se apoya, individuo por individuo, tomados de uno en uno, como dice Goytisolo, en la experiencia y el juicio de cada cual sobre los hechos que ha vivido y contemplado.

Puigdemont no se fía del presidente Sánchez, por eso exige la aprobación de una ley antes de sentarse a negociar, y además un relator para dar fe de lo que se acuerda. Yo creo que esta posición coincide con la de la mayoría de los españoles. No voy a entrar en la constitucionalidad de la propuesta del expresident, porque él mismo la sitúa fuera de esos límites cuando alude a respetar exclusivamente las leyes internacionales sobre derechos humanos. Esta es la demostración de su convencimiento de que lo que pide no está dentro de la Constitución, a pesar que desde el Gobierno se insinúe que le hallarán un encaje.

De esa misma opinión es Felipe González y la inmensa mayoría de los juristas de este país, con la salvedad, claro está, de algunos miembros del TC, bajo las órdenes de Conde Pumpido. Si esto no fuera así, lo intentarían salvar con un voto particular, como es habitual. El editorial de El País de hoy, igual que siempre, allana el camino para interpretar cómo van a ser las cosas, o cómo no van a ser. Hay una frase muy significativa en su contenido que creo resume la situación: “Cualquier acuerdo exige una explicación cabal y completa de sus causas. No puede despacharse por la conveniencia política de obtener unos votos necesarios para una investidura”. Esta es la clave, porque esa conveniencia es la que percibimos todos los que no pertenecemos al rebaño de las militancias, que somos muchos.

El argumento de la convivencia y la pacificación se quiebra desde el punto en que la oportunidad aparece cuando aparece. Quiero decir que aquí nadie ha aceptado la rectificación o el diálogo constructivo, sino que, al contrario, ha duplicado sus exigencias y, lo que es peor, ha inducido a otros a ir por el mismo camino, aprovechando que el Gobierno muestra una debilidad manifiesta para constituirse. De aquí las palabras de Otegui, difíciles de traducir, y la modificación sin modificar de Urkullu, que no hay quien la entienda.

Pero vamos al meollo de la cuestión, a la explicación cabal y completa. Se prepara una ley en la que el articulado no es lo más importante, Todo se basa en el contenido de la explicación de motivos. Para ese viaje no hacen falta alforjas. Los motivos ya los conocemos, nos los vienen explicando desde hace tiempo, a partir del momento de los indultos, de la eliminación de la sedición y de la matización sobre la malversación. Ya sabemos de qué va. El problema es que alguien crea que con estas acciones se está fortaleciendo a la democracia. Claro que esto no es lo que le interesa a Puigdemont. Puigdemont no se fía ni de su sombra, y menos de un texto legal que lo base todo en sus prolegómenos y no contenga en su parte dispositiva aquello que realmente le interesa.

Los juristas del Gobierno harán encaje de bolillos para que esto sea así, y cuanto más esfuerzo pongan en ello más estarán alimentando la opinión de que los objetivos son los que pretende evitar el editorial del periódico; conseguir los votos para una investidura. Aquí no se trata de lo que diga un tribunal claramente mediatizado sino de lo que la gente de la calle esté dispuesta a creer, pero eso ya lo tienen resuelto.

La gente de la calle está entretenida viendo la grabación de la reconstrucción de los hechos del asesinato en Tailandia de un tal Sancho, o el debate sobre Rubiales y el fútbol femenino. Lo otro no interesa. Es la táctica del escamoteo de los magos. Fíjate en el movimiento de mi mano derecha para que no estés atento a lo que hago con la izquierda. Se trata de ver una cosa o la contraria, como decía la copla: “El otro día me fui al cine/ a ver Romeo y Julieta./ Me senté en la última fila/ y vi la mano que aprieta.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios