
El
Tesla Model S, un deportivo eléctrico que salió a la venta en Europa el pasado mes de agosto, registró en septiembre una
cuota de penetración del
5,1 por ciento en el
mercado noruego, mientras que el
Volkswagen Golf ocupó la segunda plaza con un
4,6 por ciento.
Con una velocidad máxima de más de
200 km/h y una aceleración de cero a cien kilómetros por hora en
5,4 segundos, este
vehículo eléctrico ofrece una
autonomía de 480 kilómetros y acumula unas ventas de
14.300 unidades en Estados Unidos en lo que va de año.
Joar Tenfjord, responsable del concesionario de
Tesla en Bergen (la segunda mayor ciudad de Noruega), subraya que existe una
enorme demanda del Model S. ‘Tenemos muchos clientes en la lista de espera’, añadió.
Los coches eléctricos son muy populares en Noruega porque su compra está bonificada con generosos incentivos, pueden aparcar gratis en zonas de estacionamiento de pago, disponen de puntos públicos de recarga y están exentos de peajes en autopistas.