INTRODUCCIÓN
No existen dudas que la era Trump se encuentra produciendo “Diversos conflictos mundiales” de distintas relevancias, casi siempre en perjuicio de la mayoría de las economías sobre todo en los sectores de energía y tecnología.
En la primera, compromiso de copra de energía por parte de la U.E. por valor de 750.000 millones de dólares. En Tecnología, inversiones de 600.000 millones de dólares en territorio estadounidense y el uso de chips de IA norteamericanos para impulsar giga factorías en Europa.
Atrás quedaron pues los famosos Aranceles iniciales junto a sus temidos porcentajes, y, excepcionalmente mejor librado el sector automotriz, ya que las pretensiones iniciales estadounidenses eran de alto tono, pero a cambio de compromisos futuros.
En otro orden de cosas, todavía existe un libro (1987), hoy prácticamente agotado, y, con escasos ejemplares residuales a precios astronómicos en el mercado de segunda mano, titulado: The Art of the Deal, by Donald Trump o El Arte de la Negociación, (en español).
Fuentes solventes indican que los principales dirigentes mundiales lo tienen como libro de cabecera. En sus páginas, el autor confiesa compartir reglas empresariales respecto a ¿cómo gestionar el riesgo y entender a la parte contraria?, mediante la utilización de habilidades convertidas en consejos de psicología para convertir negocios normales en grandes ganancias.
INCERTIDUMBRE
¡Dios libre a este mortal de hacer publicidad a su Obra!, pues tan solo intenta aproximarse a averiguar sus ideas superficiales.
Me cuentan las propensas lenguas al “doble filo”, que el interesado comenzó a interesarse por el desarrollo de esta técnica al tener noticias literarias sobre la Cultura Fenicia. Según I.A. (aprox. 1200-146 a.C.) la cual se fundamentaba en una mezcla de diplomacia, astucia comercial y una red logística avanzada, lo que les permitió dominar el comercio en el Mediterráneo a través de la intermediación y la creación de lazos a corto/medio plazo.
Si extrapolamos lo anterior a la actualidad, podemos observar que aquellos principios hoy vigentes, se vienen perfeccionándose bajo adaptación y doctos conocimientos fenicios por parte de nuestro personaje transformándose sus decisiones sobre la marcha, a la búsqueda de una dependencia estructural y clientelar profunda tras la invasión rusa de Ucrania y las consiguientes compraventas de armamento entre Europa y EE. UU.
Permítase la licencia de una metáfora referente a que sí con anteriores dirigentes estadounidenses Europa podría considerarse como una especie de “querida, bien tratada” a como en estos momentos dice la canción, en estos momentos, una más, y, “apoyada en el quicio de la Mancebía”
Sus emisarios a la Conferencia Mundial de Seguridad en Munich, tratan de suavizar las admoniciones “Trumpianas”: “Ya está aquí un Nuevo Orden Mundial” ……
Confiemos en que se tratará de un politiqueo barato y carnavalesco a la espera de determinados resultados.
MIENTRAS TANTO, CONTINUARÁ LA PRESIÓN POLÍTICA
Recordar, que entre 2022 y 2024, Europa se ha convertido en el principal destino de las exportaciones militares estadounidenses, absorbiendo aproximadamente un 35% del total global, además de la extrema rapidez con que se atienden sus pedidos.
No obstante, la U.E, pretende que el 70% de las futuras compras militares sean de origen europeo para 2035, pensamientos, que no caen bien a Trump, el cual continúa insistiendo con el afamado 5% del PIB, además. de reservar parte de ese porcentaje destinándolo a gastos en su propia industria armamentística.
¿Cabría preguntarse si en dicha pretensión se hallaría una de las recientes coacciones políticas: “que Europa se defienda por sí misma”?
CONCLUSIONES
Según FUNCAS, las exportaciones a EE. UU. representan aproximadamente el 2,8 % del PIB de la UE. Por lo tanto, una caída drástica de estas exportaciones podría haber tenido un impacto significativo en la economía europea. Sin embargo, esto no ha sucedido. Las exportaciones a EE. UU. han sido superiores en unos 40.000 millones de euros durante el primer semestre de este año a las de 2024, lo que ha supuesto un pequeño impulso positivo para la economía de la UE, por lo demás aletargada.
En cuanto a Inflación y Margen: Las empresas europeas están perdiendo margen de beneficio debido a los aranceles y a la depreciación del euro frente al dólar, lo que encarece sus productos en el mercado estadounidense
Otras fuentes. afirman que España y Francia, disponen de una menor exposición directa (1% y 1,8% del PIB respectivamente), lo que les ha permitido adoptar una postura política más dura y crítica contra las medidas de Washington.