Madrid ha acogido este martes la celebración de la Pascua Militar, un acto solemne presidido por el rey Felipe VI en el Palacio Real y marcado por las advertencias sobre el complejo contexto internacional y la necesidad de reforzar la seguridad y la cooperación entre aliados.
urante su discurso, el jefe del Estado ha advertido de que el último año ha dejado una creciente sensación de amenaza a nivel global, en un escenario caracterizado por conflictos armados, crisis humanitarias e inestabilidad geopolítica, algunas de ellas con impacto directo en Europa. En este contexto, Felipe VI ha reafirmado el compromiso de España con la defensa de un orden internacional basado en normas, el multilateralismo y la seguridad colectiva.
El monarca ha destacado además el papel de las Fuerzas Armadas españolas en el exterior y ha subrayado su presencia constante en misiones internacionales como las del flanco este de la OTAN, así como en países como Líbano, Somalia o Mozambique. Una implicación que, según ha señalado, ha reflejado el compromiso firme de España con la estabilidad y la paz internacionales.
ROBLES VALORA EL TRABAJO DE LOS MILITARES
Por su parte, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha puesto en valor la labor de los militares españoles tanto dentro como fuera de las fronteras nacionales y ha destacado su profesionalidad, preparación y vocación de servicio. Robles ha incidido en la importancia de seguir fortaleciendo las capacidades de defensa en un contexto internacional cada vez más exigente y ha subrayado el respaldo del Gobierno a las Fuerzas Armadas y a sus misiones.
El acto ha comenzado al mediodía con la llegada de los Reyes y la Princesa de Asturias a la Plaza de la Almudena, desde donde se han trasladado a la Plaza de la Armería. Allí han sido recibidos por la ministra de Defensa, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el jefe del Estado Mayor de la Defensa, el almirante general Teodoro Esteban López Calderón. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no ha asistido a la celebración al encontrarse en París participando en una reunión internacional sobre Ucrania.
Tras los honores militares, la interpretación del himno nacional y una salva de 21 cañonazos, el Rey ha pasado revista a las tropas y posteriormente, ya en el interior del Palacio Real, ha impuesto condecoraciones a miembros de los tres ejércitos y a civiles distinguidos durante el último año.
Cabe recordar que la Pascua Militar es una tradición que se remonta al siglo XVIII, instaurada por Carlos III para conmemorar la recuperación de Mahón el 6 de enero de 1782, y se ha consolidado como uno de los principales actos institucionales de las Fuerzas Armadas españolas.