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Los errores también enseñan

jueves 06 de agosto de 2020, 11:40h

Tengo para mí que una de las características diferenciadoras de la sociedad actual es su amnesia colectiva de los acontecimientos del pasado y la reinterpretación de su significado al hilo del interés presente. Una suerte de presentismo histórico que olvida que cada tiempo tiene su presente y que nuestro presente solo es nuestro, no es el criterio de otros presentes del pasado. Somos capaces de aceptar, sin reflexión crítica, que una estatua puesta en una plaza hace doscientos años deje de ser un monumento histórico porque en nuestro presente los valores hayan sido modificados. La historia es maestra y nos enseña incluso en sus errores. Si desaparecen los datos de la historia, ¿qué enseñanzas puede ofrecer a nuestro presente? ¿Acaso hemos de hacer desaparecer al lobo del cuento de Caperusita porque actuó con ánimo depredador e inhumano? ¿Acaso debemos eliminar de la Biblia el episodio fratricida de Caín porque asesinó a su hermano? Los mitos y leyendas, las narraciones y epopeyas, son elementos pedagógicos, aunque no los valoremos en nuestro presente. El respeto de la historia, la dignificación de la memoria de los pueblos, es cimiento de presente y muros de nuestro futuro.

Hemos tenido en la historia el dominio de imperios presididos por emperadores atroces, por señores feudales sanguinarios. La historia nos enseña que las sociedades y los pueblos resisten el vaivén de regímenes políticos y de autoridades gubernamentales distintas y con distintos criterios. Y en su paso ineludible, la historia nos muestra que no podemos absolutizar ningún régimen político. Porque todos encierran lo que toda realidad humana incluye: su limitación. Absolutizar una forma de gobierno es no reconocer las enseñanzas de la historia.

Después de la Primera Guerra Mundial, en medio de la tensión política existente en Europa y del creciente secularismo, el Papa Pío XI, en 1925 instituyó la fiesta litúrgica del Cristo Rey. Se celebró por primera vez el 31 de octubre de 1926, coincidiendo con Halloween. Actualmente se celebra a finales de noviembre, el último domingo del tiempo Ordinario, antes de comenzar el Adviento del Ciclo de Navidad. En la intención del Papa estaba la certeza de que, independientemente de cuál sea el régimen político de una estado, los cristianos tenemos otro rey. Ayudar a distinguir entre los gobernantes circunstanciales y el principio absoluto de dependencia antropológica: el amor del Creador.

No hay que borrar las páginas de la historia. No hay que eliminar las señales del pasado. No hay que reescribir los cuentos infantiles ni reinterpretar la historia. Somos, como bien decía Newton, enanos a hombros de gigantes. Aunque esos gigantes del pasado no hayan sido buenos del todo, o nos hayan dejado el legado de la vía negativa como trasunto pedagógico. El haz el bien y evita el mal tiene referentes narrativos en ambos platos de la balanza. El no mentir puede tener la referencia de aquel pastor que avisaba falsamente de la llegada de los lobos. Y que cuando llegaron de verdad, los vecinos lo dejaron solo.

También aprendemos de los errores.

Juan Pedro Rivero González.

Delegado de Cáritas diocesana de Tenerife

Juan Pedro Rivero González

Delegado de Cáritas diocesana de Tenerife

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