La Audiencia Provincial de Madrid ha avalado la decisión del juez Juan Carlos Peinado de llevar a Begoña Gómez a un juicio ante el tribunal del jurado por delitos de malversación y tráfico de influencias.
En cambio, el tribunal ha revocado el enjuiciamiento por los delitos de corrupción en los negocios y apropiación indebida, y ha acordado alzar las medidas cautelares que el instructor había impuesto a la mujer del presidente del Gobierno: la retirada de su pasaporte, la obligación de comparecer cada 15 días en el juzgado y la prohibición de salir del país.
EL JUICIO CONTINÚA POR DOS DELITOS
Según consta en el auto de la Audiencia, el tribunal ha acordado continuar el procedimiento del jurado contra Gómez por los presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación de caudales públicos.
La resolución acuerda además enviar a juicio a la asesora de Gómez en Moncloa, Cristina Álvarez, por malversación, mientras archiva de forma parcial y provisional el procedimiento para ella respecto al tráfico de influencias. El tribunal sobresee para todos los investigados el delito de corrupción en los negocios.
BARRABÉS QUEDA FUERA DEL JUICIO
Por otro lado, la Audiencia de Madrid ha acordado dejar al empresario Juan Carlos Barrabés fuera de este juicio, dado que se le seguirá investigando por nuevos delitos que se instruyen en otra pieza separada de la causa.
En su escrito, la Audiencia Provincial rechaza que existiera "falta de motivación" en los autos en los que Peinado acordó enviar a Gómez a juicio por el procedimiento del tribunal del jurado. El escrito de continuación "contiene una exposición suficiente de los hechos objeto de investigación y de su posible encaje en los tipos penales considerados", señala el tribunal, que añade que las partes han podido conocer las razones de la decisión.
El auto de la Sección número 23 del tribunal expone que, de acuerdo con los hechos indiciarios, Gómez "se aprovecharía de su condición de esposa del presidente del Gobierno" para conseguir el apoyo de los responsables de la Universidad Complutense de Madrid en la creación de una Cátedra Extraordinaria, y para recabar, en el marco de esta, financiación de diversas empresas privadas.