Los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades consideran que la epidemia ya supone una amenaza regional. Su director general, Jean Kaseya, pidió una respuesta urgente y coordinada.
DIEZ PAÍSES EN RIESGO
Los CDC África sitúan en riesgo elevado a Angola, Burundi, República Centroafricana, República del Congo, Etiopía, Kenia, Ruanda, Sudán del Sur, Tanzania y Zambia. Todos mantienen conexiones directas con las zonas afectadas.
Jean Kaseya aseguró desde Kampala que el brote debe tratarse como un problema continental. También advirtió de que el virus ya circulaba ampliamente cuando las autoridades detectaron los primeros casos.
UGANDA CONFIRMA NUEVOS CONTAGIOS
Uganda confirmó este sábado tres nuevos positivos. El país suma ya cinco casos desde marzo. Las autoridades sanitarias mantienen activados los protocolos de vigilancia y control.
La Organización Mundial de la Salud calcula además cientos de contagios sospechosos y al menos 177 fallecidos en la República Democrática del Congo.
REUNIÓN DE EMERGENCIA EN KAMPALA
Responsables sanitarios de RDC, Uganda y Sudán del Sur celebraron una reunión urgente en Kampala. El encuentro sirvió para coordinar medidas y reforzar la respuesta regional.
Los CDC África estiman que la lucha contra la epidemia necesitará unos 319 millones de dólares. Las autoridades buscan financiación internacional para contener la expansión del virus.
El brote afecta a la variante bundibugyo del ébola. Esta cepa todavía no dispone de una vacuna autorizada ni de un tratamiento específico.
La OMS sitúa la tasa de mortalidad entre el 30 % y el 50 %. El organismo elevó el nivel de riesgo en RDC a “muy alto”.
MUEREN TRES VOLUNTARIOS HUMANITARIOS
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja confirmó la muerte de tres voluntarios en la provincia de Ituri. Los fallecidos trabajaban en tareas de gestión de cadáveres relacionadas con el brote.
Los equipos humanitarios continúan trabajando en condiciones muy difíciles. La inseguridad en el este del Congo complica las labores sanitarias y el acceso a muchas zonas afectadas.
Estados Unidos, la Unión Europea y varios gobiernos europeos reclamaron este sábado protección para los equipos médicos y humanitarios desplegados en la región.
Las organizaciones internacionales temen que la inestabilidad política y la presencia de grupos armados aceleren todavía más la propagación de la enfermedad.