El abandono educativo temprano en España ha alcanzado su mínimo histórico con un 12,8% en 2025, marcando una disminución de 7,2 puntos desde el 20% en 2015. La brecha entre hombres (15,9%) y mujeres (9,5%) se mantiene significativa. Este descenso refleja la efectividad de las iniciativas del Gobierno para reducir esta tasa, incluyendo programas como PROA+ y la transformación de la Formación Profesional. En comparación con la media de la Unión Europea, España ha reducido su diferencia a 3,4 puntos. Además, el 80,4% de los jóvenes de 20 a 24 años ha completado al menos la educación secundaria.
El abandono educativo temprano en España ha experimentado un notable descenso, alcanzando su mínimo histórico del 12,8% en 2025. Este dato representa una reducción de 7,2 puntos en comparación con el 20% registrado en 2015, según los resultados de la Encuesta de Población Activa publicados recientemente.
La diferencia entre los hombres y las mujeres sigue siendo significativa: el porcentaje de abandono entre los hombres se sitúa en 15,9%, mientras que entre las mujeres es del 9,5%. Esta disparidad de 6,4 puntos porcentuales refleja una tendencia persistente en la educación que merece atención.
El año pasado, la tasa de abandono educativo temprano se redujo en 0,2 puntos porcentuales, lo que confirma la tendencia a la baja. Además, se ha acortado la distancia respecto a la media de la Unión Europea, que fue del 9,4% en 2024; ahora solo hay una diferencia de 3,4 puntos, frente a los 9 puntos que existían en 2015.
Este indicador se refiere al porcentaje de jóvenes de entre 18 y 24 años que no han completado la educación secundaria de segunda etapa y no están involucrados en ningún tipo de formación. En 2025, esta tasa se situó en el 13%.
En cuanto a la población de entre 20 y 24 años que ha alcanzado al menos el nivel de segunda etapa de educación secundaria, el porcentaje asciende al 80,4%, lo que implica un aumento significativo respecto al 68,5%% registrado en 2015. Este avance también se traduce en una mejora frente a la media europea: si hace diez años España estaba por debajo en 11,9 puntos, ahora esa brecha se ha reducido a 4,7 puntos.
Aquí también se observa una clara diferencia entre sexos: el porcentaje de mujeres que completaron al menos esta etapa educativa es del 85,1%, superando en más de 9 puntos porcentuales a sus homólogos masculinos (76%).
A nivel nacional, el 52,5%% de los jóvenes entre 25 y 34 años ha alcanzado un nivel de educación superior. Aunque este dato representa una ligera disminución respecto a 2024 (-0,1 puntos), se mantiene por encima de la media europea (44,1%). Las mujeres destacan nuevamente con un porcentaje del 58,7%, muy superior al del 46,6%% masculino.
Diversas iniciativas impulsadas por el Ministerio han buscado reducir estas tasas de abandono educativo. Programas como PROA+, con una inversión cercana a los 360 millones de euros, están diseñados para atender las necesidades educativas específicas y mejorar las oportunidades laborales para los jóvenes mediante una transformación significativa en la Formación Profesional.