Los funcionarios españoles verán cómo sus sueldos se incrementan hasta un 11 por ciento hasta 2028 tras un acuerdo entre el Gobierno y los sindicatos UGT y CSIF. El pacto incluye un calendario de aumentos ya definido:
- 2025: subida del 2,5%, con efectos retroactivos desde el 1 de enero y abono previsto en diciembre.
- 2026: incremento fijo del 1,5%, más un posible 0,5% adicional si el IPC iguala o supera ese porcentaje.
- 2027: aumento del 4,5%.
- 2028: subida del 2%.
Los sindicatos estiman que, por el efecto arrastre de los incrementos sucesivos, el aumento real podría acercarse al 11,5 por ciento.
El texto del acuerdo incluye además la revisión y elevación, a lo largo de 2026, de los complementos de residencia e insularidad y de las indemnizaciones por razón de servicio, eliminando las desigualdades entre empleados públicos; el refuerzo de las plantillas de atención al público; la actualizarán de permisos y mejoras en materia de conciliación; el refuerzo de la protección de la salud laboral, con medidas de apoyo psicológico y frente a agresiones; actualizaciones retributivas del personal laboral del exterior; mejoras en materia de jubilación, y el refuerzo de la calidad sanitaria del Mutualismo Administrativo (Muface, Mugeju e Isfas).
El acuerdo incorpora además diversas mejoras en las condiciones laborales de los funcionarios, como la eliminación de la tasa de reposición, la agilización de los procesos selectivos y el refuerzo de las plantillas de atención al público, entre otros aspectos.
El documento ha sido respaldado por UGT y CSIF, que celebran el acuerdo. Por su parte, CCOO mantiene su análisis interno y aún no ha comunicado si lo suscribirá. Desde Función Pública destacan que el pacto supone un “avance significativo” para garantizar el poder adquisitivo de los más de tres millones de funcionarios durante los próximos cuatro años.
Las partes han acordado constituir una comisión de seguimiento para asegurar el cumplimiento de las medidas pactadas en un plazo máximo de 15 días desde la firma del acuerdo.
De este modo, CSIF ha subrayado que el acuerdo "no es un cheque en blanco" y que velará por su cumplimiento "en tiempo y forma", reservándose "todas las medidas para asegurar su efectiva ejecución".