
La Guardia Civil imputa un delito de
homicidio imprudente al dueño del Seat Ibiza que este sábado ha aplastado a una mujer de
75 años - J. Vidal- en la Colònia de Sant Jordi.
Según ha podido saber
mallorcadiario.com en exclusiva, el hombre, de 29 años y nacionalidad marroquí, ha terminado reconociendo ante la Guardia Civil -que se ha hecho cargo de la investigación- que dejó el coche en punto muerto y sin freno de mano. En sus primeras explicaciones, el hombre habría omitido la parte del freno de mano pero finalmente, ante el Instituto Armado,
ha terminado confesando entre lloros que no lo accionó.La cuestión es que
los agentes encontraron sangre en el freno de mano, por lo que sospecharon que el hombre lo echó tras el suceso.
El joven ha quedado en libertad -ya que no ha sido detenido- y deberá dar explicaciones ante el juez próximamente.