El comité de empresa del hotel H10 Tenerife Playa, situado en la ciudad de Puerto de la Cruz (norte de Tenerife), ha denunciado ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Santa Cruz de Tenerife (con tramitación de tal acción el 25 de febrero pasado) una “serie de irregularidades de esa empresa que, analizadas en su conjunto, evidencian una situación de hostilidad sistémica y una degradación absoluta de las relaciones laborales en el centro de trabajo”, tal y como se indica en el documento ya registrado ante el organismo público.
La representación legal de los trabajadores en ese hotel de la cadena H10, con un comité de empresa donde hay mayoría de delegados de Intersindical Canaria, expresa así su total descontento con la dirección de la empresa en relación con la instalación hotelera situada en el litoral de Martiánez de Puerto de la Cruz. Ese descontento generalizado tiene mucho que ver con lo que denominan una “política de gestión basada en la coacción y el amedrentamiento”, una deriva, señalan, que ha alcanzado su “punto más crítico con la agresión física sufrida por un trabajador a manos del director de Recursos Humanos, lo que representa el clímax -siempre según se recoge en la propia denuncia- en un entorno de trabajo que es inseguro y violento”
Esa situación, que se ha prolongado en el tiempo sin soluciones a la vista por parte de la empresa, pese a todos los intentos realizados por la representación de los trabajadores con el fin de garantizar óptimas relaciones de trabajo, es lo que ha motivado la presentación de la reseñada denuncia ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social; también lo que ha derivado en la convocatoria de una protesta de trabajadores por los motivos generales expuestos, esta prevista para el 26 de marzo próximo (jueves), en horario de 9.00 a 15.00 y por fuera de la citada instalación hotelera.
En la denuncia ante la Inspección de Trabajo, en la que el comité de empresa alude a que ha existido en ese hotel una “vulneración de los derechos fundamentales del trabajador, abuso de poder e inacción en la prevención de riesgos” , hay un relato de los hechos ocurridos que consta de hasta 18 situaciones calificadas de graves.
Entre estas, se incluyen el “hostigamiento, el trato vejatorio y el acoso laboral” hacia trabajadores por parte del encargado del Economato y el jefe de Cocina. Esos sucesos han sido informados al director de Recursos Humanos, se dice en la denuncia, sin que “se haya convocado al órgano instructor para los casos de acoso”
Los hechos detectados consisten en “actitudes desafiantes, miradas intimidatorias y menosprecio constante”, se expone en el documento de referencia.
Aparte de esas cuestiones, ejemplos de otras tantas, según el comité de empresa del hotel H10 Tenerife Playa, se pone el acento en la denuncia en la “manifiesta infracción estructural en materia de prevención de riesgos psicosociales” , junto con la agravante de que “la evaluación de riesgos psicosociales es inexistente, desactualizada o meramente formal” en ese centro de trabajo hotelero, como igual ocurre en lo que respecta “al protocolo de acoso, vacuo y que no garantiza la integridad física y moral”, y a “la falta de formación e información a trabajadores y mandos”. Todo lo descrito, se asegura en la misma denuncia, supone una “infracción muy grave”, según lo recogido por la ley en este ámbito.
En la denuncia ante la Inspección de Trabajo, el comité de empresa del hotel H10 Tenerife Playa, expresa su total disposición a colaborar con ese organismo público, con el fin único de que se esclarezcan los hechos, pues se dispone de “un volumen documental y probatorio de gran magnitud”, subrayan.
El comité de empresa del reseñado hotel de Puerto de la Cruz, con mayoría de delegados de Intersindical Canaria, pide a la Inspección de Trabajo que, conocidos los hechos recogidos en la denuncia, proceda a “la apertura del correspondiente expediente de investigación”, para lo que cree conveniente que se realice una “visita de inspección presencial y urgente” a las instalaciones del hotel H10 Tenerife Playa, con el propósito “de verificar la situación de riesgo psicosocial y la veracidad de los hechos denunciados, en especial en lo relativo a la agresión física y las represalias sindicales”
Además, se solicita a la Inspección de Trabajo que, debido a la gravedad de los hechos, esta adopte “medidas cautelares inmediatas que garanticen la integridad física y psíquica del trabajador” afectado por las agresiones.