El Barómetro Sanitario 2025, elaborado por el Ministerio de Sanidad y el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), ha puesto de manifiesto que la percepción ciudadana sobre el sistema sanitario en España varía considerablemente según la comunidad autónoma de residencia. Este informe destaca cómo la opinión pública está intrínsecamente relacionada con el desempeño específico de cada comunidad autónoma (CCAA).
A nivel nacional, el 51,6% de los ciudadanos valora positivamente el funcionamiento del sistema sanitario público. Sin embargo, este promedio oculta una notable desigualdad territorial: Cantabria se posiciona como líder en satisfacción con un 66,4% de opiniones favorables, superando en 14,8 puntos a la media nacional. En contraste, Andalucía presenta el índice más bajo con un 38,8%, lo que genera una brecha significativa de 27,6 puntos porcentuales entre ambas comunidades.
Atención Primaria y Satisfacción Ciudadana
En cuanto a la Atención Primaria, que es el servicio más utilizado por la población (80,8%), se observa que el 80,4% de los usuarios califica la atención recibida como buena o muy buena. No obstante, al desglosar estos datos por comunidades autónomas, se evidencia una distribución heterogénea. Cantabria y el País Vasco destacan en niveles de satisfacción positiva que alcanzan hasta el 90%, mientras que Andalucía, Valencia y Galicia muestran cifras preocupantes; especialmente Galicia, que registra menos del 73% de satisfacción.
Los tiempos de espera para acceder al médico de familia también reflejan esta disparidad. La demora media nacional es de 9,15 días para quienes no logran obtener cita inmediata. El País Vasco se posiciona como la comunidad con menor tiempo de espera, con solo 4,91 días. Por su parte, Andalucía enfrenta las esperas más largas del país con una media de 11,16 días, seguida por Cataluña con 10,59 días.
Valoración del Ingreso Hospitalario
En relación al ingreso hospitalario, la sanidad pública cuenta con una valoración del 81,4% entre los pacientes encuestados y una nota media de 7,02 sobre 10. Este servicio se consolida como uno de los mejor valorados dentro del sistema. Cantabria lidera nuevamente en excelencia con una puntuación de 7,64 puntos, seguida por Asturias (7,55) y el País Vasco (7,53). En contraste, Canarias y las ciudades autónomas presentan valoraciones más bajas con solo 6,62 puntos.
La coordinación entre servicios también ha sido evaluada y a nivel nacional alcanza un respaldo del 49,4%. El País Vasco destaca nuevamente con un alto porcentaje del 65,8% en aprobación sobre la comunicación entre niveles asistenciales. Por otro lado, Canarias muestra la cifra más baja del país con solo un 39,6% favorable.
Urgencias y Salud Mental
Urgencias, un 48,7% de la población española ha recurrido a la red pública en el último año. Aunque a nivel nacional se valora positivamente esta atención en un 72,4%, el acceso a estos servicios varía significativamente entre comunidades autónomas. La Comunidad de Madrid reporta el mayor uso de urgencias hospitalarias (68,6%), mientras que en regiones como Canarias o Extremadura es la Atención Primaria quien absorbe más del 55% de los casos.
En cuanto a la percepción sobre los servicios de emergencias como el 061 y el 112 estos son considerados los mejor valorados del sistema con una nota media nacional de 7,26 puntos; destacando Castilla-La Mancha con una puntuación excepcionalmente alta de 7,90. Las urgencias hospitalarias obtienen sus mejores valoraciones en Cantabria y el País Vasco (6,71), mientras que Ceuta presenta la percepción más crítica (5,05).
Preferencia por Hospitalización Pública
Salud mental, indicando que un 19,9% de la población ha necesitado consultar a un profesional por problemas emocionales o malestar en el último año. De este grupo, un notable 51,1% fue atendido principalmente en el sistema público donde recibió una valoración positiva del 56% por parte de los usuarios.
A pesar de las variaciones territoriales observadas en otros indicadores del estudio, existe una clara preferencia hacia la hospitalización pública: un sólido 73,9% optaría por esta opción frente al 23,9% que elegiría la sanidad privada. Esta confianza en el sistema público ha aumentado significativamente desde 2015 y refuerza su papel como referencia para casos complejos dentro del ámbito sanitario español.