He visto algunas imágenes de la manifestación del 8 M en Madrid. Cada grupo marcha detrás de su pancarta y su bandera demostrando una dispersión ante a una idea que debería ser común. Bajo el lema de Podemos están Ione Belarra. Irene Montero, Isa Serra y otras que no conozco. Hay militantes y simpatizantes de mediana edad que parecen tranquilos. Se acerca una periodista que afirma ser de la Agencia EFE y les pregunta por la ley del solo sí es sí. Considero que este no es el momento para hacer estas consultas que más parecen una provocación. Pero, en fin, la prensa debe saber lo que hace o la técnica consiste en provocar la confrontación.
No veo nada sobre el No a la Guerra. Parece que el lema anunciado no es uniforme. Al fin y al cabo no resulta adecuado que en la reivindicación de la libertad de las mujeres se pueda levantar la sospecha de amparar, aunque solo sea de forma indirecta, al régimen que las persigue, las tortura y las martiriza. En esto Podemos aparenta una gran discreción.
Estoy totalmente a favor de erradicar el machismo y comparto la idea de que sus defensores están aposentados en la extrema derecha, a pesar de que en las filas cercanas al Gobierno se hayan producido los casos más recientes: Koldo, Ábalos, Salazar, etc. También a la izquierda de la izquierda tenemos a Errejón, que al menos confiesa su debilidad psicológica. En la derecha se considera patológico y hasta en la policía. El machismo se nota tradicionalmente en la forma de montar a caballo, con los hombres a horcajadas sobre la silla y las mujeres sentadas discretamente a un lado produciendo el milagro de no caerse en una galopada.
Perdonen este lapsus innecesario, pero necesitaba una imagen exagerada para diferenciar a los sexos por costumbres y modas tan pacatas como estas. En esas normas estúpidas puede estar el origen de muchas cosas. Antes se creía que el machismo era un comportamiento exclusivo de clases con escaso desarrollo cultural, pero esa idea ha sido superada porque es transversal y se recrudece cuando se asciende en la cadena de mando y se convierte en abuso de poder. Dicen que el machismo tiene que ver con el sistema patriarcal y que cambiando el concepto de patria por el de matria va a desaparecer. No hagan caso. Son cosas de Yolanda, y Yolanda ahora se desinfla como un globo que nunca tuvo más aire que el de disfrazarse con Christian Dior. Quizá esta sea una apreciación machista, pero son los esperpentos que uso para fijar un concepto por medio de la exageración.
Ayer me decían que el 8 M era la fecha de nacimiento de doña Urraca. No lo entendí muy bien. Podrían haber elegido a Cleopatra o a la reina de Saba. Hoy escucho las declaraciones en las entrevistas de las alcachoferas y veo que todo tiene un contenido político, alejado del auténtico interés que debe mover a la gente, hombres y mujeres, para mejorar las condiciones de una sociedad que se persigue igualitaria y que todavía no lo es. Quizá sea debido a que lo mezclamos todo, a que cada uno va por su lado, arrimando el ascua a su sardina, y a que entre las cuestiones que se reivindican esta no es de las más urgentes, como todas aquellas cosas que tienen un día al año. En este caso sin la intervención del Corte Inglés.
Estoy con todas las mujeres, con las de Madrid, las de Barcelona, las de Sevilla y las de Teherán. También con las de Podemos, las del PSOE, las del PP, las de IU y las de Sumar, aunque a unas las llamen charos y otras vivan en el barrio de Salamanca.