Los problemas para conciliar su vida laboral con la personal han afectado la salud física y mental de las enfermeras/os y fisioterapeutas de Canarias y, en una gran proporción se han planteado, incluso, abandonar su profesión, según la encuesta realizada por el Sindicato de Enfermería, SATSE, en el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer.
La encuesta, cuyos principales resultados han sido presentados hoy por Alejandra Sánchez, delegada de Igualdad de SATSE Canarias y Yoel Hernández, secretario general, forma parte de la nueva campaña de información y sensibilización que, bajo el lema “Que no dejen tu vida en pausa”, pretende visibilizar y denunciar los graves problemas de conciliación que sufren los/as profesionales de Enfermería y Fisioterapia en Canarias.
Alejandra Sánchez, delegada de Igualdad de SATSE Canarias, subrayó que los datos ofrecidos por los profesionales encuestados/as han posibilitado tener una radiografía actualizada de los obstáculos y barreras que están sufriendo en Canarias y el resto de las comunidades autónomas, así como sobre las consecuencias que están teniendo en su trabajo y desarrollo profesional, y también en su bienestar físico y mental y en su calidad de vida.
“El derecho a poder conciliar nuestra vida profesional con la personal es permanentemente vulnerado desde las administraciones públicas y las empresas sanitarias privadas que priorizan el ahorro económico y la productividad por encima de las personas. Es un grave problema que nos afecta a nivel profesional y personal y que también perjudica al sistema sanitario y a la atención y cuidados que prestamos a todas las personas”, apuntó.
La encuesta concluye que el 80 por ciento % se muestra insatisfecho con su conciliación; el 68,73 por ciento afirma que los problemas de conciliación afectan a su salud mental y el 66,87 por ciento dice que a su salud física. Un 68,65 por ciento apunta que incide en sus relaciones familiares y personales, y el 54,32 por ciento, a su rendimiento laboral.
Dejar la profesión
De otro lado, el 81,73 por ciento resalta que la falta de medidas de conciliación afecta al cumplimiento de sus responsabilidades familiares y un 81,43 por ciento detalla que las tensiones generadas en el trabajo afectan a su vida personal y familiar. Como resultado “muy preocupante”, según SATSE, el 45,68% se ha planteado abandonar la profesión.
El sondeo de SATSE también pregunta por cuáles son las condiciones de trabajo que más afectan a la conciliación, y un 80 por ciento apunta a la falta de personal en los centros. Además, un 48,7 por ciento se refiere a los cambios de turnos imprevistos; un 62,5 por ciento, a trabajar los fines de semana y festivos; el 37,10 por ciento, a la falta de antelación con la que se facilita el cuadrante de trabajo, y el 64,72 por ciento, a trabajar por las noches.
En cuanto a las consecuencias que tienen los problemas y barreras a su conciliación, el 87,96 por ciento explicó que las principales son la pérdida de oportunidades de desarrollo profesional y laboral, así como la económica, y la imposibilidad de hacer planes a corto medio y largo plazo.
Así, el 87,96 por ciento cree que los problemas de conciliación afectan mucho a su desarrollo profesional y laboral. En concreto, el 52,73 por ciento renuncia a oportunidades de formación; el 21,59 por ciento, a oportunidades laborales, y el 13,64 por ciento, a oportunidades de promoción.
Problemas económicos
En el aspecto económico, el 59,84 por ciento señala que los problemas de conciliación afectan mucho a su economía. El 83,89 por ciento tiene a alguna persona a su cuidado (hijos/as, familiares dependientes…), y, por esta causa, el 32,47 por ciento ha tenido que pedir un permiso para reducir su jornada, con la consiguiente pérdida retributiva.
Lo mismo le ha ocurrido al 19,22 por ciento de los/as profesionales encuestados/as que ha pedido un periodo de excedencia. De igual manera, 11,69 por ciento ha tenido que solicitar un cambio (adaptación del puesto, reubicación, traslado…) que ha supuesto una merma retributiva.
Otro problema es la falta de desconexión digital, ya que el 38,64 por ciento del personal encuestado recibe comunicaciones personales frecuente o muy frecuentemente fuera de su horario laboral, incluyendo días de descanso y vacaciones. Por último, Alejandras Sánchez aludió a la imposibilidad de hacer planes e indicó que el 30,68 por ciento de profesionales recibe su planificación con menos de 30 días de antelación, y el 16,19 por ciento no sabe qué días trabajará de la próxima semana.
Soluciones
Ante esta realidad, Yoel Hernández recordó que SATSE lleva años trabajando para que, desde el SCS, se adopten todas las actuaciones necesarias para acabar con la falta de conciliación.
A nivel estatal, ha conseguido que la reforma la Ley del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud contemple “mejoras y avances reales”. Entre otras; la implantación de sistemas de programación del trabajo y planificación anual o la exención de realización de turnos durante el periodo nocturno a los mayores de 55 años sin merma retributiva, así como a las profesionales embarazadas y en riesgo durante la lactancia.
Plan de Conciliación
También se refirió al reconocimiento del “solape de jornada” como tiempo efectivo de trabajo; la ampliación de la consideración de periodo de trabajo nocturno y que los servicios de salud deberán negociar un Plan de Conciliación que hasta ahora no era obligatorio. También se reconoce el derecho a la desconexión digital fuera del horario de trabajo y al disfrute fraccionado de la excedencia por cuidado de familiares.
Según dijo, SATSE reclamará a los partidos políticos en el Congreso que todas estas mejoras no sean modificadas o “desvirtuadas” durante la tramitación de la Ley, y, una vez se apruebe, exigirá en las mesas de negociación de cada autonomía que se hagan realidad con la mayor celeridad posible.
“En este 8 de marzo, las enfermeras y fisioterapeutas decimos alto y claro que no vamos a seguir pagando la falta de conciliación con nuestra salud, nuestro tiempo y nuestro futuro. La conciliación no es un privilegio, es un derecho laboral fundamental y una condición imprescindible para una sanidad pública de calidad. Reclamamos, en definitiva, que no dejen nuestra vida en pausa”, concluyó.