El Parlamento Europeo avanza hacia una política de discapacidad más ambiciosa, aprobando un informe que busca actualizar la estrategia 2025-2030, mejorar el empleo, la accesibilidad y proteger a mujeres y niñas con discapacidad, garantizando igualdad de derechos en la UE.
El Parlamento Europeo ha dado este jueves un paso firme —y casi unánime— hacia una política de discapacidad más ambiciosa y exigente. El Pleno aprobó con 490 votos a favor, solo 9 en contra y 109 abstenciones el informe de la eurodiputada del Partido Popular Rosa Estarás, que redefine la hoja de ruta europea en materia de derechos, accesibilidad y empleo para más de 100 millones de personas con discapacidad en la Unión Europea.
El texto reclama actualizar la estrategia comunitaria para el periodo 2025-2030, reforzando la gobernanza, la igualdad de trato y la accesibilidad universal, y pide algo que la UE arrastra desde hace años: una definición común de discapacidad que evite desigualdades entre Estados miembros y garantice los mismos derechos en cualquier país europeo.
EMPLEO: LA BRECHA QUE NO DEJA CRECER
Estarás ha subrayado que, pese a la Tarjeta Europea de Discapacidad —actualmente en transposición— y al Centro Europeo de Accesibilidad ubicado en Madrid y gestionado por la ONCE, los avances no han sido suficientes. La eurodiputada puso el foco en el dato más preocupante: la brecha de empleo, que ha pasado del 13,8 por ciento al 23,4 por ciento en 2024. “El empleo es vital para reducir la pobreza y la exclusión social. No podemos tolerar que la brecha siga creciendo”, ha advertido.
Por ello, el informe propone una batería de medidas concretas: una Garantía de empleo y competencias financiada por la UE, ajustes razonables obligatorios en todos los centros de trabajo, apoyo específico a empresas y pymes para fomentar contrataciones inclusivas y el acceso sin barreras a programas europeos de formación y prácticas. También propone normas de accesibilidad para la movilidad rural y transfronteriza, donde la exclusión es todavía mayor.
ACCESIBILIDAD REAL EN PRODUCTOS, COMUNICACIÓN Y SERVICIOS
El informe también apunta a cuestiones cotidianas que suelen quedar fuera del debate político: etiquetados accesibles, comunicación clara en sanidad y justicia, participación activa en cultura y deporte, y una llamada de atención a las discapacidades invisibles, casi siempre relegadas y peor atendidas.
LA VIOLENCIA CONTRA MUJER Y NIÑAS CON DISCAPACIDAD
Una de las advertencias más duras del informe tiene rostro femenino. Estarás ha denunciado la situación de las mujeres y niñas con discapacidad, que sufren tasas más elevadas de violencia física, sexual, doméstica y ciberviolencia. “Es un fracaso que no podemos tolerar”, ha afirmado. El texto pide una respuesta específica y coordinada para protegerlas.
La eurodiputada también ha reclamado a la UE que reactive la Directiva de Igualdad de Trato, bloqueada desde hace años, y que avance en una tipificación europea de los delitos de odio, ya que las personas con discapacidad siguen siendo especialmente vulnerables. “En un mundo cada vez más polarizado, solo una acción unida puede construir una Europa en la que nadie quede atrás”, ha sentenciado.