La guerra de Ucrania ha agravado el aumento de precios frente a un débil crecimiento, lo que lleva a un periodo de estanflación, situación similar a la crisis de los años 70.
“La guerra en Ucrania, las interrupciones en las cadenas de suministro y el riesgo de estanflación afectan al crecimiento, lo que va a hacer que muchos países no puedan evitar la recesión”, afirma el organismo.
Su pronóstico de crecimiento global para este año se reduce al 2,9%, frente al 4,1% que había fijado en enero.
Además, prevé un crecimiento moderado persistente durante la próxima década, debido a la ralentización de la inversión en buena parte del mundo.
Para 2023 y 2024 el ritmo será similar al de este año.