El coronavirus ha parado el mundo y eso se nota en los niveles de contaminación del planeta. Se ha reducido en un 64 por ciento los niveles de dióxido de nitrógeno en el aire.
La contaminación generada desde las principales ciudades y puertos, las autovías y autopistas y las centrales térmicas de cada isla se extiende por el territorio afectando a zonas más alejadas y rurales en la forma de ozono troposférico