
Han sido varios los comentarios sarcásticos que se han estado escuchando desde el pasado 29 de abril, fecha en la que
Kate Middleton y el
Príncipe Guillermo de Inglaterra se unieron en matrimonio, sobre que el enlace real parecía sacado de un cuento de hadas. Ahora, tenemos las pruebas definitivas que confirman que así fue.
El día en que
Kate Middleton se convirtió en
Catalina,
Duquesa de Cambridge, y desveló al mundo entero el secreto mejor guardado de todo Reino Unido: su traje nupcial, muchos de nosotros, inconscientemente, echamos la vista atrás hasta llegar a nuestra infancia.
Sin poder saber exactamente qué era lo que nos transportó años atrás, definitivamente, cuando vimos a los recién casados salir por la puerta de la Abadía de Westminster, lo tuvimos claro.

El Príncipe Guillermo nos dio la pista definitiva. Kate
estaba viviendo su particular y auténtico
cuento de hadas: ella se encarnó en la mismísima
Cenicienta con su príncipe azul incluido. Solo hace falta echar un vistazo a las fotografías para darse cuenta de que son prácticamente iguales.
Aunque lo mejor del evento, sin duda, estaba por llegar. ¿Dónde estaban las hermanastras envidiosas y feas de
Cenicienta? Con la aparición de las primas de Guillermo, las hijas de
Sarah Ferguson,
Beatrice y
Eugenie de York, esta pregunta se responde sola.