
La Policía argentina
ha detenido a una mujer de 30 años acusada de haber cambiado a su hija de 11 años
por un congelador y otras mercancías, según han informado medios locales y recoge
el periódico argentino El Universal. Además, se detalla que
la niña sufrió abusos sexuales y fue obligada a trabajar en un taller clandestino.
Los hechos sucedieron
en la localidad de Bernal, en la provincia de Buenos Aires, donde residían madre e hija. La mujer ha justificado su comportamiento porque "necesitaba el dinero".
El hombre que se la llevó, también de 30 años,
abusó de la menor y después la obligó a trabajar en un taller clandestino de fabricación de ollas de aluminio, se informó en la prensa.
El pasado jueves, la Policía allanó el taller en el que la niña de 11 años, entre otros menores, eran explotados. Las autoridades encontraron, entre ellos, a cinco jóvenes de nacionalidad paraguaya de entre 14 y 17 años.