Nueva Canarias en Las Palmas de Gran Canaria ha expresado hoy su rechazo a la posible instalación de una central eléctrica flotante basada en diésel en el puerto de la ciudad, al considerar que se trata de una solución improductiva, ambientalmente insostenible y técnicamente ineficaz.
La formación nacionalista ha recordado que este tipo de infraestructuras, integradas en los denominados grupos térmicos de emergencia, no evitan apagones, ya que su activación se produce, al menos, 15 minutos después de la incidencia, limitando su utilidad a una respuesta tardía.
Frente a ello, Canarias se encuentra en un momento clave para definir su futuro energético, con tecnologías como las baterías BESS stand alone con capacidad grid-forming, capaces de actuar en milisegundos y estabilizar el sistema eléctrico antes de que se produzcan fallos.
Nueva Canarias considera imprudente apostar por soluciones fósiles cuando el próximo 28 de abril se inician las negociaciones entre el Gobierno de Canarias y el Estado para regular este tipo de alternativas.
Se ha recordado el precedente de la planta de Totisa ya cuestionada en su momento, y se ha subrayado que una instalación flotante de diésel, de mayor potencia, agravaría estos riesgos.
También se pone el foco en el perjuicio para la actividad económica del puerto, al ocupar de forma permanente un espacio estratégico.
Nueva Canarias ha insistido en que este tipo de decisiones refuerzan el fenómeno de carbón lock-in, bloqueando durante décadas la transición hacia un modelo energético renovable y sostenible.
La organización nacionalista celebrará próximamente una jornada abierta en su asamblea dirigida a la militancia, asociaciones y personas interesadas, en la que se abordará en profundidad esta cuestión.