Avanza el domingo y ya faltan pocas horas para que se acabe. En Irán ya es lunes y las cosas siguen igual. Los de la guardia revolucionaria dicen que se vengarán y Trump les pide que se estén quietos porque el castigo será terrible. Dicen que va a subir la gasolina y la luz. La protesta se reduce a exigir el respeto al orden internacional, pero cómo se hace eso. Me recuerda a lo de la honra sin barcos. Al final nos quedamos sin una cosa y sin la otra
Ayer estuvo por aquí Susan Sarandon y dijo que estamos en el lado correcto. Si ella lo dice debe ser así, pero yo veo que cada vez nos invitan a menos sitios. Un soldado en la instrucción decía: mi teniente yo creo que el que no lleva el paso es usted. Le ocurrió lo mismo al que entró en la autopista y dijo: "todos los coches vienen en dirección prohibidas". Menos mal que ha llegado Susan a decirnos que no es así, que los equivocados son los otros. Yo ya no sé qué pensar.
Llevo años escuchando que la culpa de todo la tiene el petróleo. Menos mal que llené el depósito hace unos día; y que conste que no sabía lo que iba a pasar. Lo hice al tum tum, como casi todo lo que hago y luego sale bien. Tengo mucha potra. Esto de Irán lo vienen planeando desde hace tiempo. Creo que desde que fracasó lo de la primavera árabe. A Irán le han ido fallando todos los amigos. Lo han dejado solo y ahora no tiene quien le eche una mano. Están todos callados y a lo más que se atreven es a acusar al atacante de falrar a la legalidad. Me recuerda cuando Carlos Oroza se subía en una grúa y le leía el reglamento al toro en la plaza donde toreaba Diego Bardón, y salíamos del Gijón para no perdérnoslo.
Todo está escrito. Qué tiempos aquellos cuando Mosé Dayán al que llamaban El payá de la cortinilla, por llevar un parche en el ojo que perdió en Díen Bien Fu, que era un antecedente francés de la guerra de Vietnam, tomaba Egipto con cinco mas, disfrazados en un tranvía de El Cairo. La guerra de Vietrnam llenó a EEUU de hippies y drogradictos, antes de que hubiera narcos mejicanos y colombianos. Esto es más antiguo que el hilo negro. Eran los años de Arafat cuando Cuco Cerecedo iba a Palestina y todavía no se había puesto de moda el trapo para ponérselo en el cuello, al estilo del alcalde de Marinaleda, experto en asaltar supermercados sntes de que abrieran Carrefour..
El sha vino con Soraya, y Franco soñaba con ella en el chiste, cuando decía, sorayá hora de levantarse. Todas estas cosas parece como si las hubiera vivido ayer. Hay gente de mi edad que también lo hizo y andan sorprendidos, como si fuera la primera vez. Se aprende mucho con Gila, cuando decía que le dieron a una señora que no era de la guerra y se armó una buena. Si es que no hay nada mejor que darle para atrás a la moviola. Esto no sirve para los enjambres sísmicos, porque los sensores los pusieron hace 20 años y no pueden dar marcha atrás. Estas cosas sucedieron hace 60 así que no están en la memoria de los protagonistas de hoy.