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Socialismo antiespañol

miércoles 09 de junio de 2021, 06:00h

Cuando el PSOE no era una izquierda reaccionaria- como es ahora- había políticos, como Alfonso Guerra, que, aunque no eran angelitos, no eran traidores a España.

Por eso dijo, en mayo 2021, ‘La izquierda no tiene fuste para defender España’. Se refería a la izquierda actual. No creo equivocarme si digo que Felipe y Alfonso no eran socialistas antiespañoles, como sí lo son, Zapatero y Pedro Sánchez.

¿Por qué diría Guerra una cosa así? La izquierda actual es deplorable, siendo muy suave. Me refiero al PSOE. Si hablara de Podemos y grupos afines subiría un escalón, porque son peligrosos antisistema. O sea, un peligro para las libertades democráticas y para la integridad de España. Con otras palabras, son enemigos de España y amigos de sus enemigos. O sea, de comunistas, filoetarras y separatistas catalanistas.

No pretendo ser equidistante. En absoluto. Dicho esto, creo que Pablo Casado es un político mediocre. Y lo lamento, porque un partido con tantos votos merece tener un líder de mayor nivel. Daré sólo unas pinceladas para no extenderme en demasía.

Una muestra de su mediocridad política- en la línea de Rajoy, Núñez Feijoó y similares- la exteriorizó al condenar al cuarto oscuro a Cayetana Álvarez de Toledo. ¿Por qué? Porque se atrevió a proponer una ‘batalla cultural’ contra el predominio ideológico de la izquierda. Es tan mediocre, que quiere presumir de ‘centro centrado’ para que la izquierda no le acuse de ultraderecha, como Vox. ¡Por Dios!

Resulta que la izquierda domina la mayoría de los medios de difusión/manipulación. La mayoría de los docentes son de izquierdas, o algo parecido. El llamado ‘mundo de la cultura’, también es dominantemente progre. Resumiendo, la izquierda ha establecido las reglas del juego político y el lenguaje en el que se puede hablar sin ser tachado de fascista. Y Casado no cree que la ‘batalla cultural’ sea una prioridad. Se merece el diploma de ‘mediocre’.

No quiero olvidar el patético papel que exhibió en el Parlamento, insultando a Santiago Abascal. Tan vergonzosa fue su intervención, que recibió los parabienes de la izquierda. Creo que, incluso, el entonces vicepresidente Iglesias le dijo que muy bien, pero que tenía que haberlo hecho antes. ¡Da vergüenza recordarlo!

Lamento que Casado sea tan mediocre- políticamente hablando- como lamento que Zapatero y Pedro Sánchez sean antipatriotas españoles. Lo lamento, pero con mi desprecio.

De Zapatero no debe olvidarse que cuando se habló del concepto de ‘nación’- haciendo referencia a la ‘nación española’, dijo: ‘el concepto de nación es discutido y discutible’. Este socialista antiespañol, que para mayor vergüenza fue presidente de España, (enhorabuena a sus votantes), no se hubiera atrevido a decir lo mismo de la ‘nación vasca o catalana’, que son las ‘buenas’. Las de verdad. No la española. Pero no sólo es despreciable por esto, que ya es. Aparece internacionalmente como el valedor del dictador Maduro de Venezuela. Sánchez en modo silencio.

Termino con otra destacada actuación, cuyos efectos duran hasta el presente, junio 2021. En el desfile de la Hispanidad, en la Castellana, octubre de 2003, no se incorporó, ni aplaudió, el paso de la bandera de los Estados Unidos. Este estúpido progre creía que se puede despreciar la bandera, gratuitamente. Dado que quemar la bandera española por los separatistas catalanes, le parecía libertad de expresión, no levantarse al paso de la bandera USA creía que era una muestra envidiable de progresismo zapateril. ¡Qué torpe!

Biden lleva seis meses de presidente y, todavía, no ha telefoneado a Pedro Sánchez. Es más, en su viaje por diferentes países europeos, no visitará España. Lo de la bandera sigue. Sabe que el bobo Zapatero es de la misma cuerda política que el mentiroso Sánchez.

Sánchez, en cualquier democracia, ya habría dimitido. O habría tenido que dimitir. Sus mentiras son innumerables, pero me centraré en las más importantes, que muestran su bajeza moral y el declive del PSOE y su silenciosa y ovejuna militancia, con pocas y honrosas excepciones. Resumiendo. Afirmó, repetida y públicamente, que nunca aceptaría a Pablo Iglesias y cuadrilla en el gobierno. Dijo que, con el comunista en el gobierno, no podría dormir. Afirmó, repetida y públicamente, que nunca pactaría con Bildu, los herederos políticos de la banda terrorista ETA. Mintió en todos los casos.

La penúltima vileza de este político sin escrúpulos es la de indultar a los golpistas catalanistas, cuando- encima- había jurado y perjurado que no lo haría. El Tribunal Supremo está en contra de indultar- total o parcialmente- a los golpistas porque no hay arrepentimiento. Pero el Tribunal Supremo es muy suave, porque los golpistas catalanistas han dicho, pública y repetidamente, ‘lo volveremos a hacer’.

En la primera semana de junio 2021, Sánchez habló cuarenta minutos con Pere Aragonés, presidente de la Generalidad de Cataluña. Sin embargo, a Pere Aragonès no le bastan los indultos: «Trabajaré incansablemente por la amnistía y la independencia». (5/26/2021.) Sánchez prefiere dialogar con los enemigos declarados de España (comunistas, golpistas y filoetarras), que dialogar con los partidos constitucionalistas. Su indignidad no tiene límites ni justificación.

¿Por qué este PSOE no tiene fuste para defender España? Porque, a diferencia de los socialistas históricos, (a pesar del dóberman y otras mezquindades de progreso) los de ahora actúan como socialistas antiespañoles. Personajes despreciables que, con tal de mantenerse en el poder, son capaces de arrodillarse ante las bastardas exigencias de partidos antiespañoles y facilitar la fragmentación España. Con los gravísimos peligros de balkanización que esto comporta.

Los doctores Robert Kolb y Tarcisio Gazzini, reconocidos profesores de derecho público internacional de la Universidad de Ginebra, Suiza, y de la Universidad de East Anglia, en Reino Unido, han publicado, recientemente, un artículo titulado «La Comunidad Autónoma de Cataluña y la Ley Internacional» en el que afirman que «Cataluña no tiene derecho, en virtud del derecho internacional, a obtener la independencia»”.

La ONU opina igual.

Que Aragonés y cuadrilla de fanáticos supremacistas no hagan caso, es normal. Lo dramático es que el presidente de gobierno se someta a las espurias exigencias de estos enemigos declarados de España.

  1. Un socialista decente, ex fiscal general del Estado, Eligio Hernández: ‘Sánchez ha traicionado la tradición del PSOE de defender la unidad de España’.

‘Somos la izquierda’.

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