La ocupación descendió en 25.100 personas entre abril y junio, el mayor retroceso registrado para este periodo desde 2010, excluyendo el año 2020 por el impacto de la pandemia.
El presidente de la Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación de Santa Cruz de Tenerife, Santiago Sesé, considera que los resultados de la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre confirman que el mercado laboral canario entra en una fase de moderación tras varios años de intenso crecimiento del empleo.
"El segundo trimestre suele ser menos favorable para el empleo en Canarias que en el conjunto del país por una cuestión de estacionalidad. Sin embargo, el descenso de la ocupación registrado este año, el mayor para un segundo trimestre desde 2010 si excluimos el ejercicio 2020 por el impacto de la pandemia, también refleja una economía que continúa creciendo, pero a un ritmo más contenido que en los últimos años”, agregó y aseguró que “no hablamos de un cambio de tendencia, sino de una normalización del mercado laboral tras un periodo de extraordinaria creación de empleo".
El presidente cameral explicó que la pérdida de empleo se concentra prácticamente en el sector servicios, con 24.400 ocupados menos durante el trimestre, como consecuencia de la menor actividad turística propia de los meses de abril a junio. "Era una evolución que ya habían anticipado las empresas a través del Indicador de Confianza Empresarial y que previsiblemente se corregirá parcialmente durante los próximos meses, coincidiendo con la temporada estival, aunque esperamos una creación de empleo más moderada que la registrada en ejercicios anteriores".
Pese al retroceso trimestral, Sesé recalcó que el mercado laboral mantiene una base sólida. "Canarias continúa superando el millón de ocupados, con 1.035.500 personas trabajando, una de las cifras más elevadas de su historia, y en el último año se han creado 13.500 empleos. Estos datos ponen de manifiesto que la evolución sigue siendo positiva en términos anuales, aunque con un menor dinamismo que el observado en los últimos ejercicios", aseveró.
La EPA refleja un descenso de la ocupación de 25.100 personas respecto al primer trimestre (-2,4%), frente al incremento del 2,2% registrado en el conjunto nacional. Al mismo tiempo, la población activa disminuyó en 25.700 personas, situándose en 1.171.400, lo que explica que el desempleo apenas aumentara en 600 personas hasta alcanzar los 135.900 parados.
Como consecuencia de esta evolución, la tasa de paro se situó en el 11,6%, dos décimas por encima de la del trimestre anterior. La mejora experimentada por el conjunto del país hizo que el diferencial con la media nacional volviera a ampliarse hasta los 1,7 puntos porcentuales, interrumpiendo el proceso de convergencia que Canarias había iniciado a comienzos de año.
El ajuste del empleo se concentró prácticamente en el sector servicios, con 24.400 ocupados menos durante el trimestre, mientras que la industria también registró un descenso, aunque de menor intensidad. No obstante, la comparación interanual continúa siendo favorable, especialmente en los servicios, que contabilizan 15.300 ocupados más que hace un año.
También descendieron tanto el empleo público como el privado durante el trimestre. Sin embargo, en términos interanuales la creación de empleo sigue sustentándose casi exclusivamente en el sector privado, que suma 13.500 ocupados más que hace un año.
Para la Cámara, la evolución del mercado laboral confirma la necesidad de centrar los esfuerzos en los retos estructurales de la economía canaria. Cerca de un tercio de las personas desempleadas llevan más de dos años buscando trabajo, una realidad que pone de manifiesto la dificultad para reincorporar al mercado laboral a parte de la población desempleada y la necesidad de seguir reforzando las políticas de formación y recualificación profesional.
"El escenario económico continúa siendo favorable y confiamos en que el segundo semestre permita recuperar parte del empleo perdido durante este trimestre. Sin embargo, debemos aprovechar esta etapa para afrontar las reformas que necesita nuestro mercado laboral”, afirmó Santiago Sesé.
También concluyó que el crecimiento futuro dependerá cada vez menos de la cantidad de empleo que se cree y “cada vez más de nuestra capacidad para mejorar la productividad, disponer del talento que demandan las empresas, adaptar la formación a las necesidades del tejido productivo y actuar sobre factores como el absentismo laboral o el acceso a la vivienda, que hoy condicionan la competitividad de la economía canaria".