La propuesta insta al Gobierno de Canarias y al Cabildo de Tenerife, en coordinación con el Ayuntamiento de Adeje, a iniciar los estudios técnicos, ambientales, urbanísticos y jurídicos necesarios para valorar la ampliación de los límites actuales del espacio protegido.
El pleno de Adeje debatirá este martes día 30 la propuesta, presentada por Gabriel González, concejal del Grupo Mixto y representante de Podemos Adeje, plantea ampliar la superficie protegida de La Caleta–Diego Hernández mediante la posible incorporación de terrenos colindantes degradados, en desuso o con capacidad de restauración ambiental. La iniciativa también propone crear una zona periférica de protección para reducir los impactos urbanísticos, turísticos y recreativos procedentes del entorno.
El Sitio de Interés Científico de La Caleta, identificado como T-40, ocupa 78,3 hectáreas y está considerado en su totalidad Área de Sensibilidad Ecológica. Sus Normas de Conservación destacan la presencia de comunidades de alto valor biológico y ambiental y además de sus peculiares características geológicas y geomorfológicas. González advierte de que “la superficie protegida actual resulta insuficiente para garantizar la conservación de estos valores ante la presión urbana, turística y recreativa del entorno”. Por ello, la moción propone estudiar la incorporación de terrenos colindantes no edificados, en desuso o con capacidad de restauración ecológica y paisajística.
“Proteger no significa conservar únicamente aquello que permanece intacto. También significa recuperar suelos degradados y zonas de borde antes de que desaparezcan definitivamente bajo la presión urbanística”, señala el concejal.
La iniciativa también pide al Gobierno de Canarias que valore la creación de una zona periférica de protección, conforme al artículo 183 de la Ley 4/2017, para reducir los impactos ecológicos y paisajísticos procedentes del exterior. Asimismo, solicita al Cabildo de Tenerife la realización periódica de estudios sobre el estado de los hábitats, las especies y los valores geológicos y paisajísticos del enclave, así como sobre las presiones que lo afectan.
La moción recuerda que en 2025 se retiraron 750 kilos de residuos y se levantaron 68 actas de infracción dentro del espacio protegido. En 2026 concluyeron trabajos de restauración por valor de 487.000 euros, que incluyeron la recuperación de senderos, la retirada de especies invasoras y la plantación de cerca de 3.500 ejemplares de flora autóctona.
Para González, estas actuaciones son positivas, pero insuficientes si el espacio continúa quedando aislado por la urbanización de su entorno. “Diego Hernández necesita una protección real, con mayor superficie, conectividad ecológica y medidas estables que garanticen su conservación a largo plazo”, concluye.