Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, se comprometió en la romería de O Pino a impulsar "la regeneración" en España, destacando la necesidad de una limpieza total en las instituciones. En su discurso, abogó por la igualdad de todos los españoles mediante un nuevo sistema de financiación y afirmó que es crucial poner al país en funcionamiento ante la falta de dirección del gobierno actual. Feijóo criticó la gestión del gobierno y aseguró que es necesario abordar problemas reales como la vivienda y la economía familiar. Además, enfatizó que el PP debe ser un punto de encuentro para todos los españoles, promoviendo el diálogo y el entendimiento.
En la romería de O Pino (A Coruña), el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha delineado un conjunto de compromisos ante la crisis que atraviesa España. En su discurso, enfatizó la necesidad de establecer una “igualdad” entre todos los españoles mediante un nuevo sistema de financiación consensuado. Además, abogó por una “regeneración política, institucional y moral”, y subrayó la urgencia de poner en marcha el país, afirmando que “España no puede seguir así” y que debe “volver a merecer la pena trabajar”.
Durante su intervención, Feijóo se comprometió a llevar a cabo una “limpieza total”, señalando que las instituciones han sido dañadas gravemente. “Levantar alfombras, abrir cajones y ventanas. No va a quedar un escondite por descubrir ni una responsabilidad sin exigir”, declaró con firmeza. Criticó duramente a quienes prometieron erradicar la corrupción pero han actuado como “una organización criminal”.
El líder del PP argumentó que no se trata simplemente de sustituir unos rostros por otros en el poder, sino de transformar la degeneración en decencia. “Los españoles deben recuperar las instituciones del estado”, afirmó. En cuanto a su compromiso con la igualdad, destacó que esto debe abarcar desde Galicia hasta Cataluña, buscando mejorar los servicios públicos para todos.
Feijóo también hizo hincapié en un tercer compromiso: “Vamos a poner a España a funcionar porque no tiene dirección, ni gestión, ni presupuestos”. Recordó que es la primera vez en democracia que el Gobierno no ha presentado presupuestos durante toda una legislatura. Además, mencionó problemas críticos como la vivienda y la inmigración descontrolada, así como la situación precaria de los servicios públicos.
"Hace falta un Gobierno que se ocupe de los problemas reales de los españoles", insistió Feijóo. También planteó un cuarto compromiso: lograr que “en España vuelva a merecer la pena trabajar". Aseguró que muchos ciudadanos sostienen el país mientras sus economías familiares se ven amenazadas por el aumento constante de precios.
Añadió con ironía: "Todo sube menos la tranquilidad de las familias". Criticó el hecho de que algunos obtengan más derechos que aquellos que realmente trabajan duro. “No puede ser y no será”, sentenció.
Núñez Feijóo concluyó asegurando que España necesita un cambio profundo, sereno y honesto basado en valores. “No tengo en mis manos la fecha del cambio; depende de quienes tienen las manos manchadas”, expresó. Sin embargo, fue claro al afirmar que el cambio llegará eventualmente.
Sostuvo además que el PP debería ser el punto de encuentro para la mayoría de los españoles: “donde se puede pensar distinto y entenderse”. Enfatizó que este partido no necesita odiar a nadie para defender sus ideas y abogó por más puntos de encuentro en lugar de muros divisivos.