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Desigualdad y pobreza, prioridades en el mensaje papal

Román Rodríguez | Domingo 07 de junio de 2026

Concuerda con el espíritu de su encíclica MagníficaHumanidad, en la que defiende el derecho de los migrantes a quedarse y políticas fiscales para que aporten más los que más tienen, así como luchar contra la desigualdad y la pobreza o defender el trabajo digno.

Román Rodríguez, secretario nacional de Estrategia, Programas y Formación de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC), considera que la visita del Papa León XIV evidencia el cinismo de las derechas española y canaria. Su defensa de los derechos de las personas migrantes, su alegato por la concordia, agradeciendo a España “su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo, que se traduce en un compromiso activo con la paz y la solidaridad entre los pueblos”, suponen una enmienda a la totalidad a las derechas conservadoras y a las extremas derechas que ponen trabas a la legalización de los migrantes o defienden la denominada “prioridad nacional” o“primero los de aquí”, además de no rechazar el belicismo reinante.

Los discursos del Papa concuerdan con el contenido de su primera encíclica, Magnífica humanidad (Magnifica humanitas). Un texto en el que crítica al tecnofascismo y al mal uso de la Inteligencia Artificial (IA), posicionándose, además, sobre los movimientos migratorios (uno de los ejes de su visita al Archipiélago), el colonialismo, la redistribución de la riqueza o la necesidad de avanzar hacia un mundo multilateral.

Las armas deben callar

Además, el Papa se posiciona críticamente frente al belicismo, en un momento en que distintas guerras asolan al planeta en Irán, Ucrania o el Líbano, promovidas por Estados Unidos, Rusia o Israel, y permanece la barbarie del estado israelí contra el pueblo palestino. León XIV asegura que “la guerra nunca es inevitable, las armas pueden y deben callar, porque noresuelven los problemas, sino que los aumentan”. Lo que le aleja del trumpismo y de los discursos dirigidos al incremento del armamentismo y del sufrimiento, la destrucción y la muerte de decenas de miles de personas para satisfacer las ambiciones expansionistas y los negocios de una exigua minoría.

Por otra parte, alerta de una preocupante pérdida de la memoria histórica. Justo cuando formaciones de ultraderecha vuelven al poder en numerosos estados, repitiendo los discursos de odio que llevaron al desastre en los años treinta y cuarenta del siglo XX. “La desaparición gradual de los testimonios directos del Holocausto y de las dos guerras mundiales facilita la reescritura selectiva o distorsionada del pasado, en un clima en el que lasnoticias falsas y las manipulaciones narrativas empañan las lecciones aprendidas”, asegura.

Migración y desigualdad

Asimismo, coloca el trato que se da a los emigrantes, como elemento que define la existencia o no de una justicia social. Desde el reconocimiento del derecho que tienen a irse de sus países para mejorar su existencia a lograr que sea también efectivo “el derecho a quedarse” en los lugares a donde emigran y quieren desarrollar sus vidas. Un mensaje solidario que en nada se parece a las llamadas, tan en boga, a la prioridad nacional, a primero lo nuestro, a primero los de aquí, tan peligrosas como deshumanizantes. Como se observa claramente en los pactos del PP con Vox en varias comunidades autónomas, el más reciente en Castilla y León. Y con algunas derivas locales de similar tono.

Además, León XIV no elude entrar en los problemas de la desigualdad, la pobreza y la exclusión social. Abogando por laimplementación de leyes justas y de instrumentos de redistribución de la riqueza que corrijan los desequilibrios, mediante sistemas fiscales “que alivien la carga sobre los más débiles y exijan más a quienes tienen más recursos”. Es decir, lo contrario de lo que plantean los tecnomillonarios y las derechas y ultraderechas en todo el mundo, también en Canarias, “empeñadas en bajar los impuestos a los más ricos, desproteger a los más vulnerables y debilitar los servicios públicos y el conjunto de las estructuras estatales desde un iliberalismo que pretende borrar del mapa al estado social, el que ha permitido los mayores niveles de calidad de vida y equidad”, asegura Rodríguez.

El secretario nacional de Programas de NC-bc destaca que resulta difícil no coincidir en la mayoría de las propuestas humanistas que hace el pontífice en su primera encíclica y en los discursos de la visita que está realizando y que culminará en Canarias. Pero, señala, contrasta con el ejercicio de cinismo de dirigentes políticos, empresariales o mediáticos que, en su práctica cotidiana, predican y hacen lo contrario que plantea León XIV. En inmigración, en políticas fiscales, en lucha contra la desigualdad y la pobreza, en defensa del trabajo digno o en el rechazo a las guerras y a quienes las causan. Los que, en definitiva, en relación con los dos diferentes modos de construir el futuro que describe el Papa en Magnífica Humanidad (“un progreso que sirve a la persona y a los pueblos, o un progreso que los doblega a las lógicas de poder”), hace tiempo que apuestan de forma entusiasta e indisimulada por este último.


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