En 2025, la violencia de género en el ámbito de pareja o expareja resultó en la muerte de 49 mujeres, lo que eleva a 1.342 los feminicidios desde 2003. A pesar de ser una de las cifras más bajas en la serie histórica, se destaca que una mujer fue asesinada cada 7,4 días y que el 22,4% de las víctimas había denunciado a sus agresores. Además, tres menores fueron asesinados, aumentando a 65 el total de niños víctimas desde 2013. El informe del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género revela patrones preocupantes sobre la convivencia con los agresores y el uso predominante del arma blanca en estos crímenes.
En 2025, un total de 49 mujeres fueron asesinadas a manos de sus parejas o exparejas, lo que eleva a 1.342 el número de feminicidios registrados desde 2003, año en que se inició la contabilización oficial. Aunque esta cifra representa una de las más bajas en la serie histórica, los datos revelan la urgente necesidad de mejorar las herramientas disponibles para proteger a las víctimas. En este contexto, se estima que una mujer fue asesinada cada 7,4 días, y el 22,4% de las víctimas había denunciado previamente a sus agresores, dejando tras de sí a 39 menores huérfanos.
El informe también destaca que en 2025, tres menores perdieron la vida a manos de las parejas o exparejas de sus madres. Desde 2013, el número total de niños y niñas víctimas de violencia vicaria asciende a 65. De estos casos, dos involucraron al padre biológico y uno a la pareja actual de la madre.
En el ámbito de la violencia doméstica íntima, se registró un asesinato masculino en 2025, lo que sitúa el promedio anual entre 2009 y 2025 en 7,1 muertes. No se reportaron homicidios por violencia intragénero durante el año pasado. Estos hallazgos forman parte del “Informe sobre víctimas mortales de la violencia de género y doméstica en el ámbito de la pareja o expareja, año 2025”, presentado por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial.
Dicho informe se basa en información proporcionada por los juzgados involucrados en los casos y permite analizar cómo responde el sistema judicial ante este fenómeno. Es fundamental para identificar fallos o vacíos en el sistema de protección existente.
A pesar del incremento en el número total de feminicidios en comparación con 2024 (cuando se registraron 48 muertes), los promedios anuales muestran una tendencia descendente desde 2015. La media anual ha sido de 51,8 feminicidios, comparado con los 64,3 registrados entre 2003 y 2014. En general, desde 2003 hasta 2025, el promedio anual se establece en 58,3 casos.
El perfil demográfico revela que las mujeres asesinadas tenían una edad media de 47,3 años, con un rango donde más del 53% tenía entre 36 y 55 años. Ocho de cada diez víctimas convivían con su agresor al momento del crimen. Además, el vínculo matrimonial fue la relación más común entre víctima y agresor (42,9%). El autor del homicidio era generalmente la pareja actual (83,7%) o un exmarido/expareja (16,3%).
Cerca del 40% de las víctimas tenían hijos menores al momento del asesinato, lo que resulta en un total de 39 menores huérfanos. De estos niños afectados por la violencia machista, alrededor del 67%, eran hijos biológicos del agresor.
A nivel nacionalidad, el porcentaje de víctimas españolas fue del 57,1%, mientras que una gran parte (76,2%) de las extranjeras provenía principalmente de América. Los crímenes sucedieron mayormente dentro del hogar (89,1%), manteniendo esta tendencia constante desde 2003.
Aproximadamente el 56,5% de los asesinatos fueron cometidos utilizando arma blanca; además, un 15% resultó por asfixia o estrangulamiento. El mes más violento fue julio (16,3%), mientras que los miércoles concentraron un notable porcentaje (20,4%) de los homicidios.
A pesar del enfoque general sobre grandes ciudades como centros urbanos peligrosos para este tipo de crímenes, se observó que muchos homicidios ocurrieron en localidades pequeñas (