El Consejo de Ministros de España ha aprobado un nuevo real decreto que refuerza la universalidad en el acceso a la asistencia sanitaria pública para personas extranjeras sin residencia legal en el país. Esta normativa establece un procedimiento homogéneo para el reconocimiento del derecho a la salud, simplificando el proceso mediante una declaración responsable y facilitando la acreditación de residencia. Además, garantiza acceso inmediato a la atención sanitaria y prioriza colectivos vulnerables como menores y víctimas de violencia. El decreto también amplía la protección a españoles de origen en el exterior y mejora la equidad en las prestaciones ortoprotésicas. Con esta medida, se busca asegurar que todos los ciudadanos tengan acceso a servicios de salud en condiciones de igualdad y cohesión territorial.
El Consejo de Ministros ha dado un paso significativo en la protección de la salud pública al aprobar un nuevo real decreto que establece un procedimiento para el reconocimiento del derecho a la asistencia sanitaria para personas extranjeras sin residencia legal en España. Esta decisión, impulsada por el Ministerio de Sanidad y el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, busca garantizar el acceso universal a la atención médica financiada con fondos públicos.
La normativa se basa en lo estipulado en el artículo 3 ter de la Ley 16/2003, de 28 de mayo, que se refiere a la cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud. Con esta regulación, se pretende fortalecer la seguridad jurídica, promover la cohesión territorial y asegurar una aplicación uniforme del derecho en todo el país.
Uno de los objetivos fundamentales del decreto es establecer un procedimiento homogéneo y efectivo a nivel nacional para reconocer el derecho a la salud de las personas extranjeras no registradas como residentes. Esta medida tiene como fin evitar desigualdades dentro de este colectivo, facilitando un control más eficaz de las enfermedades desde la atención primaria y optimizando así el uso de recursos públicos.
Para simplificar el proceso administrativo, se implementará una declaración responsable. En este documento, los solicitantes deberán declarar que no cuentan con cobertura sanitaria por otras vías, que no pueden exportar derechos desde su país de origen y que no hay un tercero obligado al pago de su asistencia. Además, se incluirán medidas para garantizar que las personas con discapacidad puedan entender y firmar este documento en igualdad de condiciones.
El decreto también facilita la acreditación de residencia habitual en España. Aunque el empadronamiento es el documento preferente, se aceptarán otros medios probatorios como certificados escolares, informes de servicios sociales o facturas a nombre del solicitante.
Para asegurar una atención continua, se entregará un documento provisional al momento de presentar la solicitud, permitiendo así el acceso inmediato a la asistencia sanitaria mientras se resuelve el expediente. La administración contará con un plazo máximo de tres meses para notificar su resolución; si no hay respuesta en ese tiempo, se considerará que la solicitud ha sido aceptada por silencio administrativo.
El real decreto garantiza acceso inmediato a la asistencia sanitaria pública para colectivos vulnerables sin importar su situación administrativa. Entre estos grupos se encuentran menores de edad y mujeres embarazadas, quienes recibirán asistencia integral durante todas las etapas relacionadas con el embarazo y parto. También se reconoce explícitamente el derecho a interrumpir voluntariamente el embarazo para mujeres extranjeras no residentes.
Asimismo, se otorga protección específica a víctimas de violencia de género y trata, así como a solicitantes de protección internacional o temporal. Las personas con discapacidad tendrán acceso a formatos accesibles y apoyo necesario para realizar sus trámites en igualdad de condiciones.
Este nuevo marco normativo amplía también los derechos a los españoles residentes en el exterior durante sus visitas temporales a España. Anteriormente restringido a pensionistas o trabajadores, ahora incluye a todos los españoles originarios y sus familiares directos siempre que no cuenten con cobertura según convenios internacionales o legislación vigente.
Finalmente, para asegurar una gestión adecuada de los fondos públicos destinados a estas prestaciones sanitarias, se han establecido mecanismos claros para controlar su uso. En caso de denegación de solicitudes, se procederá a facturar las atenciones recibidas; sin embargo, si posteriormente se demuestra que cumplían los requisitos necesarios al momento del servicio, no habrá cargos adicionales.
Con esta aprobación, que entrará en vigor al día siguiente de su publicación oficial, el Gobierno reafirma su compromiso con la universalidad del Sistema Nacional de Salud, garantizando que todos tengan acceso equitativo a la protección sanitaria necesaria.