INVESTIGACIÓN

Canarias puede descarbonizarse: el problema no es tecnológico, es de gobernanza

Redacción | Lunes 23 de febrero de 2026

Una tesis demuestra que un sistema eléctrico basado en un suministro 100 % renovable es técnicamente viable.



La tesis doctoral Transición energética y adopción del vehículo eléctrico en las Islas Canarias: hacia una gobernanza energética eficaz, del doctor por la Universidad de La Laguna Santiago Escamilla Fraile, identifica que no es la tecnología, sino la gobernanza en Canarias el principal freno en la transición energética y hacia la descarbonización del territorio.

El trabajo, desarrollado en la Escuela de Ingeniería Industrial de la ULL y dirigido por el catedrático Francisco Javier Ramos Real, aborda la transición energética desde una perspectiva integrada, combinando la revisión de las políticas energéticas, el análisis técnico-económico de escenarios y el estudio de los procesos de toma de decisiones que condicionan su ejecución real en Canarias.

La investigación incide en que Canarias ha desarrollado históricamente una gobernanza de carácter jerárquico y los resultados evidencian la necesidad de avanzar hacia una gobernanza participativa, capaz de tomar acciones urgentes, comenzando por el reemplazo de las centrales térmicas obsoletas, para garantizar la seguridad del sistema, en un contexto de Declaración de Emergencia Energética. El estudio también pone de relieve una percepción generalizada de falta de coordinación entre Administraciones y un bajo nivel de confianza en los procesos de planificación energética, factores que se han convertido en barreras estructurales para el despliegue de tecnologías clave como el vehículo eléctrico.

Entre sus principales conclusiones, la tesis señala que mantener las centrales térmicas basadas en fuelóleo es incompatible con los objetivos de descarbonización en las islas, concretamente en Tenerife, territorio donde se ha realizado la investigación. Asimismo, demuestra que un sistema eléctrico basado en un suministro 100 % renovable es técnicamente viable, aunque implica costes elevados y riesgos de viabilidad. En este contexto, el análisis muestra que la combinación de gas natural como tecnología de transición y sistemas de almacenamiento permite reducir emisiones con mayor eficiencia económica, facilitando trayectorias de transición más realistas.

Según Escamilla, “el principal reto de la transición energética en Canarias ya no es tecnológico ni financiero, sino de gobernanza: cómo se toman las decisiones, cómo se coordinan las instituciones y cómo se genera confianza para ejecutar lo planificado”. La investigación aporta evidencias que permiten avanzar desde una transición declarativa hacia una transición energética operativa, reforzando los mecanismos de coordinación, participación y seguimiento. Este enfoque situaría a Canarias en una posición estratégica para convertirse en referente en transición energética en sistemas insulares y, por su nivel de ambición climática y su potencial, como caso de interés para otros territorios.

Santiago Escamilla cuenta con más de 25 años de experiencia profesional en el sector energético, diez de ellos en Oriente Medio, trabajando para empresas de referencia internacional. En los últimos cuatro años ha centrado su actividad en el estudio de la transición energética de Canarias, labor que ha compatibilizado con su compromiso social como voluntario y director de la sede de Canarias de la Fundación Energía sin Fronteras.

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