Canarias ha solicitado a la Unión Europea una vía específica de financiación energética para las Regiones Ultraperiféricas (RUP), tras la exclusión de estas del Mecanismo Conectar Europa (MCE). Esta situación pone en riesgo proyectos clave para la transición energética en territorios insulares como Canarias, que enfrentan desafíos únicos debido a su aislamiento. El consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano H. Zapata, enfatiza la necesidad de adaptar la normativa europea a las realidades de los sistemas eléctricos insulares y garantizar el acceso a fondos europeos para promover la cohesión territorial y la justicia climática. La propuesta incluye la creación de criterios específicos para las RUP en el MCE y una cuota mínima de financiación destinada a estas regiones.
La reciente exclusión de las Regiones Ultraperiféricas (RUP) del futuro Mecanismo Conectar Europa (MCE), que se encuentra en proceso de aprobación por parte de las instituciones europeas, plantea serias preocupaciones sobre el futuro de proyectos clave para la transición energética en territorios insulares. Esta situación fue destacada por el consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano H. Zapata, quien enfatizó la necesidad de adaptar la normativa comunitaria a la realidad de los sistemas eléctricos insulares.
Zapata subrayó que es fundamental contar con una política energética europea que sea coherente con el principio de cohesión territorial, ya que la actual propuesta normativa deja fuera a Canarias al vincular el acceso a la financiación europea a proyectos transfronterizos, un requisito que resulta inalcanzable para sistemas eléctricos aislados.
El Gobierno de Canarias ha solicitado formalmente al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) que impulse ante las instituciones europeas la inclusión de las RUP en el reglamento del Mecanismo Conectar Europa para el periodo 2028-2034, actualmente en fase de negociación. La Consejería de Transición Ecológica y Energía advierte que esta normativa podría dejar sin apoyo financiero a territorios como Canarias, lo que complicaría su avance hacia la descarbonización y garantizaría la seguridad del suministro energético.
“La normativa europea no puede seguir diseñándose desde una lógica exclusivamente continental”, afirmó Zapata, añadiendo que esto significaría ignorar los desafíos únicos que enfrentan las regiones ultraperiféricas. “Sin ese apoyo será mucho más difícil avanzar en la transición energética en igualdad de condiciones”, agregó.
El actual Reglamento relativo a la Red Transeuropea de Energía (RTE-E) exige que los Proyectos de Interés Común tengan una dimensión transfronteriza. Este criterio, aunque adecuado para sistemas interconectados, excluye a las RUP, impidiendo su acceso a financiación europea para infraestructuras energéticas estratégicas. Según Zapata, esta situación se agrava con la propuesta del nuevo reglamento, que elimina criterios específicos para estas regiones.
Ante este panorama, el Gobierno canario ha instado al Ejecutivo estatal a defender ante la Unión Europea la creación de una vía alternativa dentro de la RTE-E. Esta vía permitiría integrar a las RUP sin exigirles cumplir con el requisito de dimensión transfronteriza. Además, se solicita mantener un criterio específico de elegibilidad para las RUP en el Mecanismo Conectar Europa y destinar una cuota mínima de estos fondos a dichas regiones.
“Desde la Consejería de Transición Ecológica y Energía reiteramos nuestra voluntad de trabajar coordinadamente con el Ministerio y otras administraciones para asegurar que la futura regulación europea reconozca las especificidades de las regiones ultraperiféricas”, concluyó Zapata. Su objetivo es impulsar proyectos energéticos esenciales para la sostenibilidad y desarrollo económico de Canarias.