OPINION

Anasagasti con María Corina

Julio Fajardo Sánchez | Domingo 18 de enero de 2026

Iñaki Anasagasti ha publicado un artículo sobre la reunión de María Corina Machado con Donald Trump y la manipulación informativa. Anasagasti es miembro del PNV y ciudadano venezolano que conoce muy bien la política de su país. En España hay movimientos de izquierdas que comparten el calificativo de fascista para la oposición venezolana, unos porque se sienten íntimamente ligados a la propuesta revolucionaria y otros porque están atrapados en unas relaciones que nunca han dejado de ser confusas. Ante esto nada tiene de extraño que el gesto de regalar la medalla del premio Nobel de la paz haya sido ridiculizada, sin tener en cuenta que, según ella manifiesta, ha sido una contraprestación por la otra que le obsequió Washington a Simón Bolivar.

El problema es Trump, que se presenta como la mayor amenaza a la democracia liberal ante los que defienden la democracia real. He leído varios artículos en los que se asegura que el espíritu democrático de los EEUU está intacto a pesar de las excentricidades y excesos del presidente republicano. Si esto es así, María Corina está en el camino correcto, demostrando las diferencias que existen entre la democracia que se instauró en el mundo occidental a partir de la Segunda Guerra Mundial y esa entelequia a la que llaman democracia real, muy cercana a un sistema totalitario.

Cualquier observador puede darse cuenta de que España está sufriendo un tiempo de agotamiento del proceso constitucional que fue un modelo de transición política. Por eso no se cree en la posibilidad de un proceso igual en Venezuela, unos por la prisa de precipitarla y otros negándose al desmantelamiento de un sistema dictatorial que, aunque lo parezca, ya no tiene cabida en el mundo actual, salvo en regímenes como el de Cuba o Nicaragua, que tienen sus defensores, como es natural, pero que son incompatibles con una política de libertad, o al menos con gobiernos que hacen de esa palabra interpretaciones muy particulares.

Aquí andamos revueltos en un debate de conveniencias con posicionamientos nada claros. Por eso el artículo de Anasagasti sirve para aclarar algunos aspectos que se mantienen intencionadamente confusos. Se trata de democracia versus dictadura, un asunto que los españoles deberíamos conocer sobradamente. Sin embargo, parece como si ese desiderátum ya ha sido superado y ahora se trata de otra cosa. Sé que lo que voy a decir no será entendido por la mayoría, pero los mayores aliados de la izquierda, incluyendo a la más moderada, son Vox y Donald Trump. En La Vanguardia de hoy alguien es capaz de asegurar esto sin ningún rubor.


Noticias relacionadas