Oscar Izquierdo, presidente de FEPECO, avisa que la realidad es tozuda y que por mucha legislación buena y oportuna que se apruebe o ruedas de prensa anunciando planes ambiciosos para hacer frente a la falta de vivienda en Canarias, tanto privada, social, de protección oficial y sobre todo, en alquiler asequible, a día de hoy es imposible, porque se encuentra delante con un muro infranqueable, que es una Administración Pública incapaz, material y humanamente, de asumir el reto de acabar con la emergencia habitacional, lastrando la creación de empleo y una actividad económica normalizada. La falta de agilidad en los trámites de licencias está asfixiando a las empresas, llevándolas a un punto de no retorno, haciendo difícil una política social digna cómo es la creación de empleo y poniendo en peligro inversiones que crearían mucha riqueza social.
Hay demoras y atascos en algunos ayuntamientos que superan los tres años de espera, lo que supone un incumplimiento flagrante y vergonzoso de la Ley, debido a problemas estructurales como el planeamiento vigente, que en la mayoría de los municipios no está actualizado o adaptado a la Ley del Suelo, la escasez o nula presencia de personal especializado en las oficinas técnicas municipales o gerencias de urbanismo, la tardanza de los informes sectoriales, que llegan a pasar de doce meses, además de una imprescindible simplificación de las sedes electrónicas, de manera que sean ayudadoras para el ciudadano y también para el tejido empresarial, dando así seguridad jurídica. Incluso, los ayuntamientos se están haciendo daño a sí mismos, porque sin licencias no se puede construir y si no se construye no se pagan los impuestos correspondientes, lo que perjudica gravemente a las arcas municipales.