Sánchez ha realizado este llamamiento durante la apertura de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, que se celebra en Barcelona con la participación de dirigentes de distintos continentes.
RIESGOS PARA LA DEMOCRACIA
El jefe del Ejecutivo ha señalado que los asistentes comparten una preocupación común: la necesidad de proteger un sistema que “no se puede dar por sentado” en un contexto marcado por cuestionamientos al derecho internacional y por la normalización de la fuerza.
A su juicio, el principal peligro es que las democracias “se vacíen por dentro mientras son atacadas desde fuera”.
DE LA DEFENSA A LA ACCIÓN
En este sentido, ha defendido que la respuesta no puede limitarse a resistir, sino que debe ser proactiva, apostando por reforzar y perfeccionar el sistema democrático. “La democracia no solo se defiende, también se fortalece día a día”, ha afirmado.
Sánchez ha planteado además varias prioridades para la cumbre, entre ellas la defensa del sistema multilateral, aunque con reformas. En este punto, ha reiterado su propuesta de que una mujer lidere la ONU en sustitución de António Guterres.
También ha subrayado la necesidad de avanzar en la gobernanza digital para combatir la desinformación y el papel de los algoritmos en la difusión de mensajes de odio, un ámbito en el que ha recordado que el Gobierno trabaja con iniciativas legislativas.
Otra de las claves señaladas por el presidente ha sido la lucha contra la desigualdad, que considera incompatible con democracias sólidas. Ha advertido de que, cuando el progreso no se reparte de forma equitativa, aumenta la desafección y se debilita la legitimidad del sistema.
LLAMAMIENTO A LOS PROGRESISTAS
Sánchez ha asegurado que los participantes en la cumbre comparten no solo un diagnóstico, sino también una visión común: que la democracia es el mejor sistema para afrontar los retos actuales, aunque debe adaptarse y renovarse.
Por ello, ha instado a dar un paso más y pasar “del compromiso a la acción”, reforzando alianzas y ofreciendo resultados que devuelvan la confianza a la ciudadanía.
“Es el momento de bajar de la ventana a la calle y no solo observar, sino actuar”, ha concluido, apelando a responder al miedo con más democracia y a la desigualdad con más justicia.