www.canariasdiario.com

Una cuestión semántica

Por Julio Fajardo Sánchez
martes 27 de enero de 2026, 13:10h

Integral, según la RAE, es aquello que comprende todos los elementos o aspectos de algo. También responde al concepto matemático de la función inversa de la derivada, que es unir o incorporar partes diversas para formar un todo coherente y funcional. El ministro Puente es de letras y pretende endosarnos una noción, seguro que inspirada por algún técnico para salir del paso, en la que se considera una operación para calcular el área comprendida entre dos puntos. Por eso dice que el proyecto de renovación integral de las vías del ferrocarril se considera en lo ejecutado de punto a punto. Con esto ha conseguido convertir el resultado del informe del accidente de Adamuz y las palabras empleadas para su comunicación en una cuestión semántica, oscureciendo una información que solo va a ser aceptada y comprendida por los suyos. Los demás somos todos tontos.

Estos intentos de confusión y el hecho de asumir declaraciones de asuntos que no se dominan y que solo pueden ser explicados por los técnicos conducen a aumentar la desconfianza entre la población y, sobre todo, en los usuarios de los trenes que lo hacen a diario por obligación. No es la primera vez que se dice que lo que se sufre en España es una crisis de confianza y esto lo corrobora sobradamente.

No voy a entrar en la discusión sobre lo que es integral o no lo es. Cada uno medirá su nivel de aceptación y de conocimiento según le convenga, pero existimos una mayoría de ciudadanos que lo único que pretendemos es que se nos diga la verdad y no se nos engañe permanentemente. Esto va dirigido especialmente a aquellos que están dispuestos a cambiar la mentira en verdad solo por afinidad ideológica. No me gusta vivir en un país donde las cosas se dirimen de esa manera, aunque no me quede más remedio que aceptar que ese comportamiento es habitual.

No se trata del así es si así os parece, de Pirandello, sino del sometimiento a una obediencia capaz de admitir incluso aquello que carece de lógica. Es cierto que el ministro habló de renovación integral. Podría haber rectificado y admitir que se trataba de algo parcial, pero prefirió mantener su error y trasladarlo al terreno de la interpretación semántica. Es decir, decidió una vez más tomarnos por tontos. Luego he reflexionado sobre este hecho y llego a la conclusión de que Puente tiene razón: realmente somos imbéciles.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios