www.canariasdiario.com

La eficiencia necesita del descanso

Por Juan Pedro Rivero González
jueves 11 de agosto de 2022, 05:00h

Hay que tener tiempo para descansar. Una actividad permanente rompe el motor por sobrecalentamiento. Las intermitencias son necesarias. No puede haber ingesta sin tiempo para la digestión. No puede haber vigilia sin tiempo para el sueño reparador. Cualquier realidad necesita tiempo de acción y tiempo de reacción. Lo real funciona así.

Suenan clarividentes aquellas palabras de Jesús a sus apóstoles que les invitaba, después de una actividad intensa, a descansar: “Venid conmigo a un lugar apartado a descansar un poco”. Es necesario descansar un poco, apretar el freno y ralentizar la actividad. Por amor, precisamente, a la actividad que se desempeña. Porque cuando se sale del tornado, cuando ponemos distancia, cuando ganamos perspectiva, podemos percibir los vicios que, por costumbre e inercia, se van apoderando de nuestra actividad. Parar para mirar mejor. Para pensar con la novedad que precisa cualquier esfuerzo creativo.

Hay, sin embargo, un enemigo en el castillo. No descansa de dejar por escrito o de susurrar mensajes inquietantes. Para él, cualquier descanso es perder el tiempo. Y te lo repite una y otra vez. “Estás perdiendo el tiempo. No te da vergüenza”. El activismo insano aparece como virus en el sistema y, bajo apariencia de responsabilidad, pretende agotar las posibilidades de futuro de cualquier actividad. Descansar no es perder el tiempo, sino dedicar el tiempo al descanso. Hay que decírselo a la bacteria incómoda que se entromete desinformando al cansado.

Hay tiempo para todo. Hay momentos para todo. Hay que ser responsable con el descanso y asumir con seriedad que los días y las noches se suceden por algún motivo inscrito en la realidad.

Llegados hasta aquí, también es de interés reconocer que hay diferentes formas de asumir el descanso. Desde la inactividad absoluta hasta el cambio de actividad recuperando esas otras formas de actividad para la que no solemos tener tiempo. Existe la literatura de vacaciones, entre otras actividades de grata eficacia. Hay quienes consiguen ordenar la mesa de trabajo en vacaciones tirando los papeles inútiles que se van acumulando como murallas alrededor del espacio. Una forma de memoria de trabajos ya cubiertos. Diversidades de descanso. Pero hay que descansar.

Para algunos poner por escrito ideas encadenadas en este tipo de artículos de prensa pueden convertirse en un momento de disfrute y descanso. Porque hay labores que no tienen la maldición original del “(…) trabajarás y ganarás el pan con el sudor de tu frente”, sino que ofrecen espacio a la creatividad pensada y de reflexión compartida.

De cualquier modo, lo que sí que es importante retener es la importancia de ralentizar el ritmo, de buscar momentos para resituar las cosas, para hacer lo que el alma anhela y necesita antes y después de cualquier compromiso responsable.

La eficiencia y la eficacia necesitan del descanso.

Juan Pedro Rivero González

Delegado de Cáritas diocesana de Tenerife

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios