La Asociación de Vecinos de La Laguna afirma que el antiguo colegio “era un símbolo de resistencia ante unacatástrofe y tenía un valor sentimental e histórico” y se queja de que no se escuchó la opinión del vecindario para diseñar el nuevo centro, cuya necesidad no cuestiona, e incluso deja claro que “las obras llegan ya con retraso y tras miles de firmas”.
El Ayuntamiento trabaja en la restauración vegetal de un entorno de 11.500 metros cuadrados con la plantación de ejemplares de brezos, pinos canarios, orobales, laureles y fayales, entre otros.