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La coalición PSOE-Podemos saltará por los aires

domingo 05 de abril de 2020, 21:50h

Analicemos las palabras del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en las últimas horas:

“Es evidente que la economía española se va a tener que endeudar. Vamos a detraer recursos a las nuevas generaciones. (…) Europa debe poner en pie una economía de guerra y promover la resistencia, la reconstrucción y la recuperación europea. Tiene que hacerlo cuanto antes con medidas que respalden el endeudamiento público que estamos asumiendo muchos Estados. Y tendrá que hacerlo después, una vez superada la emergencia sanitaria, para reconstruir las economías del continente movilizando gran cantidad de recursos a través de un plan que hemos llamado nuevo plan Marshall y que habrá de contar con el respaldo de todas las instituciones comunes. (…) En los próximos meses será inevitable que los Estados miembros generemos una deuda mayor para responder a las consecuencias de una crisis que es sanitaria, pero que también es económica y social. (…) El Mecanismo Europeo de Estabilidad puede ser útil en una primera fase para inyectar liquidez a las economías europeas mediante una línea de crédito, siempre que esta sea universal y no condicional, pero no va a ser suficiente en el medio plazo. (…) Es el momento de actuar de forma solidaria: creando un nuevo mecanismo de mutualización de deuda. (…) España no va a renunciar a los eurobonos porque esta deuda, esta crisis económica y su impacto en nuestras cuentas públicas tiene que ser comunitarizada porque está afectando al conjunto de la UE”.

En este contexto, voy a hacer mi particular pronóstico de lo que va a suceder en las próximas semanas.

Los países de la UE reticentes a la emisión de coronabonos —es decir a generar deuda europea con la que los países del sur financiarán la crisis generada por la pandemia— aceptarán hacerlo. No porque Pedro Sánchez diga que no va a renunciar a los eurobonos, que ya me supongo la risa que eso les provoca, sino porque en igual situación están al menos Italia y Francia. Pero va a costar mucho que den su brazo a torcer y en todo caso, lo harán poniendo condiciones draconianas que Unidas Podemos no podrá ni querrá aceptar.

En pocas semanas (me atrevo a decir que no más de ocho) Pedro Sánchez subirá a la tribuna del Congreso a emular a José Luis Rodríguez Zapatero y anunciará una batería de recortes —eso sí que será bestial— porque nuestros socios europeos no querrán ceder sin que España presente un plan de órdago para contener la sangría de déficit público, empezando por reducir los ministerios creados para satisfacer Podemos. “Vuelva usted a meter el Ministerio de Consumo en Sanidad y el de Igualdad en Asuntos Sociales. Las chorradas te las financias tú, Pedro”, imagino que le dirá Ángela Merkel.

El líder del PSOE se comprometió a invertir 117.000 millones de euros públicos que no tiene a un plan de choque. “La mayor movilización de recursos económicos de la historia reciente de España”, alardeó el presidente. Para ello solo puede tirar de endeudamiento y su única baza son los eurobonos o coronabonos. Y las condiciones que el Eurogrupo le va a poner a quienes quieran tirar de ese mecanismo serán exigentes, que nadie lo dude.

Pedro Sánchez tragará con ellos porque es realista y sabe que no hay otro remedio. Pero Pablo Iglesias y Podemos no podrán hacerlo porque sería pisotear el argumentario político con el que nació la formación morada. Lo apuntaba Pablo Echenique el sábado en su cuenta de Twitter: “La clave no es sólo parar al virus, es reconstruir después. Los países del Sur no vamos a permitir que nos pisen de nuevo el cuello como en 2008”. No dijo cómo piensa evitar Podemos que quien presta el dinero y aún más, quien acepta endeudarse para sus socios, no para sí mismo, ponga condiciones.

De este modo, la formación morada abandonará el Gobierno y de ahí que, dando por hecho esto que les estoy pronosticando, Sánchez busca otros apoyos para seguir en la Moncloa. Por eso ahora propone reeditar los Pactos de la Moncloa: porque la coalición de Gobierno y la mayoría parlamentaria en que se sustenta tiene los días contados. Pedro Sánchez necesitará a PP y Cs, una gran coalición nacida de la necesidad de reconstruir el país de la devastación causada por el Covid-19.

Bien pensado, es su única opción porque si no lo consigue, deberá convocar elecciones que, en mi opinión, abrirían la puerta a un eventual gobierno de PP y Vox. Así que debe abrazar el mal menor: unos nuevos Pactos de la Moncloa. No lo hará voluntariamente, sino por culpa de “una guerra nunca antes librada”, como dijo Sánchez el pasado sábado— y con el objetivo de “amortiguar el bestial impacto económico y social sin precedentes de la emergencia”. Con Podemos en el Gobierno, no habrá coronabonos y España irá a la quiebra. Se aceptan apuestas.

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