
Baleares contaba con
20 pulseras para maltratadores activadas a 30 de septiembre de 2011, según los últimos datos publicados por el
Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.
En dicha fecha, la Comunidad Autónoma que m
ás pulseras tenía activadas era
Madrid, con 279. Le sigue Andalucía, con 138, Comunidad Valenciana (69), Cataluña (31), Castilla-La Mancha y Castilla y León (29, respectivamente), Canarias (26), Cantabria (25), País Vasco (23),
Baleares (20), Galicia (19), Aragón (17), Asturias (17), Murcia (12), Extremadura (9) y La Rioja (4).
Navarra era la única región en la que, hasta el mencionado día, no había activada
ninguna pulsera.
Los dispositivos para el control telemático de alejamiento de los maltratadores o pulseras para los agresores por violencia de género --que suelen llevar en el
tobillo porque en la muñeca, pese a tener un aspecto similar a un reloj de pulsera, es más visible-- sirven para
tener localizado durante las 24 horas al día al agresor mediante un sistema GPS.
Así, en el caso en que éste
rompa la orden de alejamiento y se acerque más de lo permitido a la víctima, a ésta le
salta inmediatamente una señal acústica en otro dispositivo (similar a un móvil) que debe llevar siempre consigo y que le permitirá "tener tiempo para
refugiarse, buscar ayuda o incluso llamar a la policía". Del mismo modo, esta señal de alerta llega a los agentes de la autoridad para que procedan a la búsqueda y detención del individuo.
Son, por tanto, uno de los
métodos "más efectivos" a la hora de evitar asesinatos por violencia de género porque, según recuerda la directora general para la Violencia de Género de la Junta de Andalucía,
Ana Soledad Ruiz, "refuerza la seguridad de la víctima y ayuda al trabajo policial". Pese a ello, su uso es minoritario y, por tanto, está "infrautilizado".