Alianza Mar Blava denuncia que los sondeos acústicos que se detectaron en aguas baleares en abril de 2013 y cuya autoría la Consellería de Agricultura, Medio Ambiente y Territorio del Govern balear
atribuyó inicialmente a la compañía Seabird Exploration, se llevaron a cabo, en realidad,
desde julio de 2012 a julio de 2013.Así lo hace saber en un comunicado enviado a los medios. "Aunque a fecha de hoy la Alianza Mar Blava no ha recibido aún contestación oficial alguna por parte del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente a sus escritos (de 11 de agosto y 7 de octubre de 2014) solicitando información ambiental al respecto de estos sondeos acústicos presuntamente ilegales, la Alianza ha podido conocer que esta información se encuentra en un informe de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar de fecha 11 de noviembre pasado perteneciente al expediente del proyecto de adquisición sísmica promovida por Spectrum Geo Limited en el mar Balear", explican.
Asimismo, adjuntan un fragmento del informe, en el que la
Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar dice textualmente:
“Esta Dirección General ha tenido conocimiento de la detección mediante hidrófonos en las aguas circundantes a las islas Baleares de detonaciones de air-guns
desde julio de 2012 hasta julio de 2013. Además, durante esta época se ha detectado una distribución y abundancia anómala de cachalotes en la zona del sur de las islas Baleares, que podrían ser consecuencia de esas detonaciones, y que pueden suponer un riesgo para esta especie. No se tiene conocimiento, a pesar de haber consultado a todos los organismos que pudieran estar relacionados con una posible campaña de sísmica, de que se haya autorizado una prospección de ese tipo en el entorno de las islas Baleares. Estos hechos
resultan preocupantes y recomiendan la precaución a la hora de evaluar este tipo de proyectos. Desde las competencias de protección de las especies marinas que ostenta esta Dirección General, se considera que hasta que no se haya determinado la fuente de esas detonaciones de air-guns y determinado el posible impacto que pueden generar en esta área de tanta relevancia para los cetáceos, tortugas y aves marinas, no se deberían autorizar campañas de sísmica en el entorno de las islas Baleares”.