
Esquerra Unida de Calvià considera que la cuestión de fondo del desastre de Punta Ballena es el dinero. Los bares de esta calle de Magaluf son
una máquina de hacer billetes. Un cálculo de esta organización afirma que sólo entre julio y agosto estos establecimientos podrían facturar en bebidas alcohólicas entre
cinco y seis millones de euros. Además, otro punto a tener en cuenta es el poder. Se calcula que entre
empresarios y encargados pueden mover unos 500 votos de trabajadores de la zona y sus familias, número importante en Calvià para decidir un proceso electoral.
"Magaluf siempre ha sido clave para las elecciones", afirma
Alfonso Rodríguez, dirigente de la EU calvianera. Rodríguez afirma que "para entender todo lo que está pasando,
desde las borracheras masivas al mamading, hay que tener muy clara
la clave política. No de otra forma se comprende tanta tolerancia".
Durante la temporada alta se concentran en Punta Ballena cada día
entre 2.500 y 3.000 turistas que acaban por regla general borrachos. "El dinero corre a raudales", dice Rodríguez, "pero lo peor es que la ley y el orden se esfuman. Estamos convencidos de que
hay infinidad de abusos sexuales e incluso violaciones que no se denuncian". Para este dirigente político "está claro que
el alcohol manda. Por mucho que se vigile o se ilumine la playa, el desmadre se esparce por la zona".
Para Esquerra Unida la solución "
es la autoregulación. Lo llevaremos en nuestro programa electoral. Cada propietario de bar se ha de comprometer a no despachar alcohol a los que ya están borrachoso van clamamente bibidos y denunciar a los que hacen desmanes. Si los propietarios colaboran con la normativa vigente la situación cambiaría mucho".
Por su parte, el portavoz de Més
Biel Barceló también está convencido que "el dinero que se maneja tiene mucho que ver con desastres
como el del mamading. Es un modelo de hacer las cosas lo que está fallando".