La temporada de bodas ya no entiende de estaciones y, cada vez más, las parejas se lanzan a dar el “sí quiero” durante los meses más fríos del año. La época de noviembre a marzo puede ser el momento perfecto para una boda si tenemos en cuenta que hay localizaciones en las que se puede tener lo mejor de ambas estaciones.
Reservar fecha resulta mucho más fácil
Fuera de verano y primavera, es mucho más fácil encontrar disponibilidad para reservar tu lugar favorito en tu horario ideal: una boda al amanecer o bajo un atardecer rosado en la playa, las ideas son ilimitadas y la disponibilidad es total.
Es mucho más original
Actualmente pocos son los novios que se plantean agendar su enlace en pleno invierno, ¿Por qué no ser de los primeros? Es posible sorprender a todos tus huéspedes con una boda absolutamente original en un momento del año en el que todo el mundo desea quitarse el abrigo y huir a una playa.
Los invitados siempre tienen disponibilidad
Lejos de las apretadas agendas de verano en las que todo el mundo tiene sus vacaciones y viajes programados desde meses anteriores, el calendario invernal es el momento perfecto para pillar a los invitados con sus agendas de eventos en blanco. ¡Tu boda será la excusa perfecta para un viaje de ensueño!
La luna de miel puede ser en el mismo destino
Una de las grandes ventajas de casarse en el paraíso en plena estación de frío, es que ya estás en el sitio perfecto para disfrutar de un viaje inolvidable. Ubicado en Riviera Maya, Royal Hideaway Playacar es el punto perfecto para conocer los lugares más icónicos de esta costa: la maravillosa isla de Cozumel, las pirámides Mayas, los mejores Cenotes del país o una visita a Tulum, el place to be para los amantes del diseño y del arte.