El Tribunal Supremo ha decidido tramitar como medida cautelar la solicitud presentada por los senadores del Grupo Parlamentario Popular (GPP), otorgando al Gobierno un plazo de 10 días para presentar sus alegaciones. Esta resolución, que se ha hecho pública recientemente, implica que el Ejecutivo deberá justificar su negativa a comparecer ante el Senado.
Desde el PP han enfatizado que, si bien respetan el auto judicial, consideran que no aborda el fondo del asunto. La formación política sostiene que es fundamental defender una regla democrática esencial: “El Gobierno no elige quién le controla”. Este principio es clave en la relación entre el poder legislativo y el ejecutivo.
Rechazo a la tramitación excepcional
El alto tribunal ha desestimado la tramitación excepcional de la medida cautelarísima sin audiencia del Gobierno, manteniendo abierta la vía cautelar ordinaria. En su auto, se aclara que no se pronuncia sobre el fondo del recurso ni prejuzga su admisibilidad o competencia.
La cuestión central sigue siendo clara: “Ningún Gobierno puede decidir qué Cámara le controla, cuándo lo hace y en qué condiciones”. El Tribunal Supremo ha reconocido explícitamente que se invoca un derecho fundamental de los senadores, subrayando que el control al Gobierno es inherente a su función como legisladores y que esta supervisión no ha perdido su propósito original.
Expectativas del Partido Popular
El Partido Popular ha reiterado su respeto por las decisiones judiciales. La Sala ha acordado continuar con la tramitación de la medida cautelar por el procedimiento ordinario, lo que permite seguir adelante con este debate jurídico y constitucional abierto.
El auto también especifica que su decisión se limita a la cuestión cautelar y no prejuzga las futuras determinaciones sobre jurisdicción, competencia y admisibilidad del procedimiento. Como resultado inmediato, ahora corresponde al Gobierno presentar sus alegaciones y explicar ante el Tribunal Supremo por qué optó por no asistir a las comparecencias convocadas regularmente por el Senado.
Finalmente, desde el GPP han dejado claro que insistirán en que el Gobierno debe comparecer en ambas Cámaras, reafirmando así su compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión pública.