Interesante artículo de Ignacio Peyró sobre la complejidad de las cosas. Me quedo con que cuando se dice que algo es complejo se está manifestando la incapacidad para resolverlo. El término complejo tiene varias acepciones y otras tantas interpretaciones. Me quedo con el concepto matemático del número que tiene una parte real y otra imaginaria. Entre las dos se puede definir una dimensión o una posición espacial.
El tema de Ceuta se presenta como un asunto complejo, de aquí la dificultad para entenderlo. También es complejo porque es imposible dar algunas explicaciones, dado que la parte imaginaria no se puede revelar. Esa complejidad la resolverá Ángel Víctor Torres, sobre el que han descargado la responsabilidad. No quiero pensar que esa elección se deba a su cercanía geográfica y africana a un problema que nos es común a los del sur. Supongo que debe ser sensible a esa situación fronteriza. Se anuncian inversiones extraordinarias y esperemos que no queden solo en el anuncio. Estas cosas quedan muy lejos de Madrid y ya se sabe lo que sucede con la reposición de los daños.
Por el momento dos diputados regionales socialistas en la ciudad autónoma han protestado y en el partido han corrido a anunciar sanciones. El que se mueva no sale en la foto dentro de esa política de lealtades ciegas tan característica de los últimos tiempos, a la vez que se presume de autocrítica y transparencia. Por el momento el debate se ha trasladado a que todos los españoles, aunque se les esté quemando la casa, tienen derecho a vacaciones. Es un compromiso con el disfrute del Estado social del bienestar por encima de cualquier otra consideración. Ya saben, esas conquistas que desaparecerán si vienen los otros. Qué ningún incendio, ningún terremoto, ninguna guerra ni ninguna invasión a la integridad territorial te prive de los derechos adquiridos con tanto esfuerzo.
Ceuta, al fin y al cabo, es un reducto de militares y gentes de derechas, y Canarias no aporta votos suficientes para ser clave en una investidura. Si lo que estuviera en juego fuera Cataluña a buen seguro que no se resolvía con una estancia de Mercedes Milá en La Mareta y un refuerzo de vigilancia en Lanzarote.
Estoy de acuerdo con Peyró en que estamos ante situaciones llenas de complejidad. Como habitante del sur, lo mas al sur que se pueda imaginar en el territorio nacional, soy propenso a acomplejarme por estas cosas. Ese es mi complejo, marcado por la distancia. Alejado de la corte me llegan los ecos lejanos de lo que sucede realmente. Entonces lo que para un habitante de Madrid ya resulta complejo, imagínense para mí, que estoy en las quintas puñetas.
Creo que Ángel Víctor se quitará el complejo de ser de Arucas y haber estudiado en La Laguna y sepa resolver adecuadamente esa crisis inentendible que ha surgido con un país vecino con el que, según se dice, mantenemos unas relaciones excelentes.