El balance de víctimas del potente terremoto que este lunes sacudió Colombia continúa aumentando a medida que los equipos de emergencia acceden a las zonas afectadas. Las autoridades colombianas elevan ya a al menos 176 las personas fallecidas como consecuencia del seísmo de magnitud 7,4, uno de los más graves registrados en el país en los últimos años.
El terremoto se produjo a las 07.34 horas del lunes 10 de agosto —13.34 hora canaria— y tuvo su epicentro en el departamento del Chocó, en el noroeste de Colombia, en las proximidades de San José del Palmar. El movimiento telúrico fue percibido en buena parte del territorio colombiano y provocó escenas de pánico y evacuaciones de edificios en numerosas ciudades.
Los daños más importantes se concentran en diferentes puntos del oeste y centro del país. Pereira figura entre las ciudades más castigadas, mientras que también se han registrado víctimas, derrumbes y daños estructurales en otras localidades. Cali, Manizales y Quibdó se encuentran igualmente entre las zonas afectadas por un terremoto cuya elevada intensidad hizo que pudiera sentirse a cientos de kilómetros del epicentro.
El Gobierno colombiano ha declarado la situación de «desastre nacional», mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate y la evaluación de los edificios afectados. El balance permanece abierto y las autoridades temen que el número de fallecidos pueda seguir aumentando conforme avancen los trabajos en las áreas donde se han producido derrumbamientos.
La emergencia ha obligado además a revisar infraestructuras, viviendas, carreteras y servicios públicos. Los organismos de protección civil mantienen activados sus dispositivos ante la posibilidad de réplicas y han pedido a la población que siga exclusivamente las indicaciones de los canales oficiales.