El Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha alcanzado en julio a un total de 879.225 hogares, beneficiando a 2.682.646 personas, según los datos más recientes del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). La prestación mensual promedio se sitúa en 504,5 euros por hogar, lo que suma un total de 473,3 millones de euros en ayudas durante este mes.
En comparación con el año anterior, se han activado 126.756 prestaciones adicionales, lo que representa un incremento del 16,9%. En términos de beneficiarios, julio de 2026 muestra un aumento de 383.646 personas respecto al mismo mes del año pasado (+16,7%).
Estructura demográfica y perfil de los beneficiarios
El IMV presenta un perfil predominantemente femenino: el 68% de los titulares son mujeres, representando a 598.302, mientras que el 53,4% de los beneficiarios son también mujeres, sumando 1.433.576.
Dentro del contexto familiar, el IMV se ha consolidado como una herramienta clave para la protección infantil. Actualmente, hay 1.089.965 niños, niñas y adolescentes que reciben esta ayuda, lo que equivale a casi el 41% del total de beneficiarios. Desde su implementación en 2020, más de 1,6 millones de menores han sido cubiertos por esta prestación.
Pobreza infantil y estructura familiar
Cerca del 70% de las familias que perciben el IMV tienen menores a su cargo (602.620 hogares). Este dato subraya el impacto positivo del programa en la reducción de la pobreza infantil.
A nivel estructural, se observa que hay 147.491 hogares monoparentales, la mayoría encabezados por mujeres que asumen solas la responsabilidad económica y familiar. Esta situación pone de manifiesto la vulnerabilidad económica inherente a estos modelos familiares.
Aumento del Complemento de Ayuda Para la Infancia
El Complemento de Ayuda Para la Infancia (CAPI) complementa el IMV proporcionando apoyo adicional por cada hijo o hija a cargo. En julio, este complemento benefició a 613.088 hogares, con una ayuda media de 67,3 euros por menor. Las cuantías varían según la edad: 115 euros al mes para menores de 3 años; 80,5 euros entre 3 y 6 años; y 57,5 euros entre 6 y 18 años.
A diferencia del IMV, el CAPI puede ser solicitado independientemente y está diseñado para alcanzar también a familias con rentas bajas o moderadas.
Mecanismos para jóvenes y garantía mínima de ingresos
No solo actúa como un mecanismo protector; el IMV también facilita la inclusión laboral entre los jóvenes. Con una edad media de beneficiarios situada en 28,6 años, esta prestación se adapta a las necesidades económicas emergentes en las primeras etapas laborales.
A partir del sistema implementado para revisar ingresos automáticamente, los beneficiarios pueden prever cambios en su prestación basándose en sus ingresos previos.
A través del IMV, cerca de 1,3 millones de hogares han recibido apoyo desde su creación hace más de seis años. Esta prestación no solo garantiza un nivel mínimo de ingresos para aquellos en situación vulnerable sino que también constituye un derecho adaptado a cada unidad familiar.